?Manama.- Los grupos opositores chiíes en Bahréin que tratan de reducir el control del poder por parte de la monarquía suní dijeron el jueves que están listos para negociar reformas políticas con el gobierno, luego de semanas de protestas callejeras.
Las dos semanas de disturbios, en las que resultaron muertos siete manifestantes, han sacudido uno de los rincones más acaudalados del Oriente medio, donde se pensaba desde hace tiempo que las riquezas petroleras evitarían el tipo de desórdenes que han estremecido Túnez, Egipto y otras naciones, como ahora Libia.
Sin embargo, las divisiones sectarias en Bahrein le dejaron vulnerable. El reino tiene una mayoría chií que ha sido gobernada durante 200 años por una dinastía suní a la que acusa de políticas discriminatorias y hostigamiento político.
Abdul Jalil Khalil dijo que la oposición chií aceptará la invitación del príncipe para dialogar.
Khalil, líder del grupo chií Al Wefaq, dijo que la oposición presentará el jueves sus exigencias y una ”estructura para el diálogo”.
”Hablaremos con el príncipe heredero, pero no vamos a sentarnos en una charla informal, sino solamente para un diálogo serio”.
La oposición había solicitado previamente la creación de una monarquía constitucional, la que contaría con un gobierno electo.
El rey de Bahrein nombró al príncipe heredero Salman bin Hamad Al Jalifa para que encabezase las conversaciones.
El gobierno confirmó que Salman había recibido las demandas de la oposición, en una declaración en la que expresó esperanzas de que el diálogo comience pronto, pese a las ”substanciales diferencias entre los varios grupos y partidos.
”Es precisamente por esa razón que el diálogo debe comenzar para que pueda conseguirse un consenso político”, dice la declaración.
Algunos de los manifestantes que mantienen un campamento en la emblemática Plaza de la Perla, en la capital del país, exigen que la monarquía suní se retire por completo luego que elementos de las fuerzas de seguridad mataran a siete de ellos.