Da click aquí y encuentra más información de Línea Directa Portal en nuestra página de Google News
China.- Con la llegada del COVID-19 múltiples teorías surgieron en cuanto a su origen, entre ellas, que la cepa de este virus provenía de los murciélagos. No obstante, investigaciones posteriores desmintieron dicha hipótesis.
Aunque cabe apuntar que sí se detectó una cepa de Coronavirus en estos animales, la cual ha sido estudiada durante meses para determinar qué nivel de afectación presenta en los humanos. Así pues, a través de la revista BioRxiv, científicos de la Academia de Ciencias de China y la Universidad de Wuhan han revelado nuevos datos sobre esta cepa denominada NeoCov, detectada en murciélagos.
Según el estudio, más que una cepa de Coronavirus, esta es una enfermedad que había sido identificada mucho antes en murciélagos de Sudáfrica, puntualmente cuando se investigaba un remedio para el MERS en el año 2014.
¿Cómo afecta a los humanos el NeoCov?
El grupo de expertos indica que este virus en su forma actual no se contagia a los humanos, pues su cepa en murciélagos tiene un receptor ACE o enzima convertidora de angiotensina diferente a la de los humanos. Es decir, aunque su manera de infectar a las células es similar a la del SARS-CoV-2, el NeoCov es menos efectivo al momento de propagarse.
Aun así, se advierte sobre el peligro latente de una mutación en el NeoCov que en un futuro podría llegar a infectar humanos, los científicos chinos advierten:
Estos virus pueden tener un potencial latente para infectar a los humanos a través de una mayor adaptación, debido a que una sola mutación es suficiente para que el virus pueda infiltrarse en las células humanas.
El estudio arroja luz sobre una posible amenaza de bioseguridad de la aparición humana de un ACE2 que usa “MERS-CoV-2” con una alta tasa de mortalidad y transmisión.