Líbano. Una nueva jornada de violencia sacudió el sur del Líbano este martes 28 de abril de 2026, luego de una serie de bombardeos atribuidos a Israel que dejaron al menos ocho personas sin vida y cerca de 30 heridas, entre ellas civiles y personal de emergencia.
El ataque más grave se registró en la localidad de Majdal Zoun, donde cinco personas murieron tras un bombardeo que impactó un sitio al que previamente habían acudido equipos de rescate. Entre las víctimas se encuentran tres integrantes de la Defensa Civil Libanesa, quienes realizaban labores de auxilio cuando quedaron atrapados bajo los escombros, según confirmaron autoridades locales.
En este mismo punto, dos elementos del Ejército libanés resultaron lesionados. De manera paralela, otros ataques se reportaron en Jouayya y Jibchit. En el primero, una persona perdió la vida y al menos 15 resultaron heridas, mientras que en el segundo se registraron dos fallecimientos y 13 lesionados más, de acuerdo con reportes oficiales.
Te puede interesar leer: Trump asegura que Irán está en “estado de colapso” y pide reapertura del Estrecho de Ormuz
¿Por qué causa tanta indignación la muerte de paramédicos en estos ataques?
La muerte de personal de rescate ha generado una ola de indignación tanto a nivel local como internacional, debido a que se trata de trabajadores humanitarios protegidos por normas del derecho internacional. Autoridades libanesas han señalado que atacar a equipos que acuden a auxiliar a víctimas constituye una grave violación a los principios básicos del derecho humanitario, lo que agrava aún más el impacto de estos hechos.
Condena oficial y tensión pese a la tregua
El ministro de Salud Pública del Líbano, Rakan Nasseredine, condenó los bombardeos y los calificó como un ataque directo contra rescatistas. Además, advirtió que desde el inicio de la actual escalada, a principios de marzo, el número de trabajadores sanitarios fallecidos ya supera el centenar. El funcionario aseguró que se buscarán responsabilidades ante estos hechos.
Los ataques ocurren en medio de un alto el fuego acordado entre Líbano e Israel hace casi dos semanas, el cual, en teoría, debería mantenerse vigente al menos hasta mediados de mayo. Sin embargo, esta nueva ola de violencia pone en duda la estabilidad del acuerdo y reaviva la tensión en la región.