Estados Unidos. La tensión entre Moscú y Washington volvió a escalar luego de que el gobierno ruso exigió de manera formal la liberación inmediata del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa, quienes permanecen detenidos por autoridades estadounidenses desde el pasado 3 de enero. A través de un pronunciamiento oficial, la Cancillería rusa calificó al mandatario como el presidente “legítimamente electo” del país sudamericano y denunció lo que considera una acción ilegal.
El Ministerio de Exteriores de Rusia, en un comunicado difundido por la agencia TASS, acusó a Estados Unidos de vulnerar el derecho internacional y de intervenir en los asuntos internos de una nación soberana. Desde Moscú se pidió a la Casa Blanca poner fin a lo que describen como una medida arbitraria que atenta contra el orden constitucional venezolano.
Para el Kremlin, el caso no se limita a la detención de una figura política. La diplomacia rusa sostuvo que Venezuela debe conservar la facultad de definir su propio destino sin presiones externas, al tiempo que destacó los esfuerzos del gobierno bolivariano por preservar la cohesión interna, evitar una crisis institucional y garantizar estabilidad política y desarrollo pacífico.
Rusia también reiteró su intención de mantener una cooperación estrecha con Caracas, en un contexto marcado por el fortalecimiento de vínculos económicos, industriales y de defensa. Aunque el gobierno ruso condenó las acciones de Estados Unidos, el presidente Vladimir Putin ha optado por no escalar el conflicto en el plano discursivo y ha evitado declaraciones directas sobre el tema.
Apoyos políticos y vínculos estratégicos
El respaldo a Maduro se extiende más allá del Ejecutivo. El Partido Comunista de Rusia anunció la creación de un comité especial para promover la liberación del mandatario venezolano, quien se declara inocente de los cargos de narcotráfico que enfrenta ante la justicia estadounidense en Nueva York. Desde el Kremlin se subraya que, pese a la crisis, las relaciones bilaterales con Venezuela continuarán sin modificaciones.
¿Qué busca Rusia al insistir en la liberación de Maduro?
La exigencia de Moscú tiene como objetivo reafirmar su apoyo al gobierno venezolano, rechazar cualquier forma de intervención extranjera y proteger su influencia estratégica en la región, al mismo tiempo que consolida a Venezuela como un aliado clave en su proyección política y geopolítica en América Latina.