Redacción.- El militar que en octubre de 1967 capturó vivo en la selva de Bolivia
a Ernesto Che Guevara consideró este lunes que un proceso por nexos con
mercenarios que le sigue la justicia es, en realidad, una represalia
por la muerte del comandante guerrillero argentino-cubano.
Prado Salmón, de 73 años, en silla de ruedas por una posterior herida
de bala en los 80, es investigado por supuestos nexos con mercenarios
de derecha encabezados por el boliviano-croata Eduardo Rózsa Flores,
muerto a tiros por la policía en abril de 2009.
Consultado en entrevista exclusiva por el diario El Deber si el
juicio es una represalia, Prado Salmón afirmó: “sí, por ahí viene la
cosa”.
“No hay una base para acusarme, la única razón en que uno puede
pensar es algún sentimiento de venganza de los sobrevivientes del
Ejército de Liberación Nacional (ELN, guevarista) que andan metidos en
el Gobierno”, sostuvo.
El militar jubilado fue beneficiado estos días por un fallo del
Tribunal Constitucional que dejó sin efecto la declaratoria “en
rebeldía” firmada por un tribunal de sentencia de La Paz en octubre de
2012 en el juicio conocido como caso de terrorismo.
Prado Salmón fue declarado entonces en rebeldía y sancionado por su
ausencia al proceso judicial instalado en Tarija (sur), a 710 km al sur
de Santa Cruz, donde ocurrieron los hechos, y de donde el militar no
puede desplazarse por razones de salud, según alega.
“Había la intención de hacer un juicio histórico por la muerte del
Che y, claro, uno de los que iba a parar en el juicio era yo, pero como
vieron que eso no tenía base, aprovecharon esta otra coyuntura”, señaló.
Por esta misma causa, el ex jefe militar fue castigado en 2010 por la
jueza Betty Yañiquez con una detención domiciliaria. En esa época, el
captor del Che señaló que la acusación “es un invento (…) un acoso
político”.
La justicia investiga a 39 sospechosos del caso terrorismo, al menos
una decena de ellos preventivamente en la cárcel y otros con detención
domiciliaria.
Rózsa Flores fue muerto a tiros en 2009 junto a dos de sus
compañeros, un irlandés y un húngaro, y luego todos fueron acusados por
el gobierno de Evo Morales de haber planeado una guerra civil para
separar a Santa Cruz, la región más rica de Bolivia y feudo de la
oposición de derecha.
Según las autoridades, el grupo fue contratado por prósperos
empresarios de Santa Cruz, entre ellos el líder cívico Branko Marinkovic
y otros acaudalados dirigentes, que escaparon de Bolivia.NE
Militar que capturó al Che cree que juicio por terrorismo es represalia
Prado Salmón, de 73 años, en silla de ruedas por una posterior herida de bala en los 80, es investigado por supuestos nexos con mercenarios de derecha encabezados por el boliviano-croata Eduardo Rózsa Flores.
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