Washington.- Que Michelle Obama es la
mujer detrás del éxito de Barack Obama es una verdad de alcance casi
universal en los círculos de poder en esta capital.
A pesar de ello ?o quizá por ello?, han sorprendido unas
declaraciones de Michelle a la revista italiana ?Chi? (Quién), en las
que asegura por primera vez que, ?a veces, siento que Barack no me
quiere?.
Nadie sabe si fue un arranque de sinceridad o quizá una forma de
demandar más atención del hombre más poderoso y ocupado del planeta.
Entre otras cosas, porque de inmediato Michelle enmendó sus propias
palabras, al asegurar que su esposo la adora.
?Al hablar con él ya me siento segura y me doy cuenta de que en
realidad me adora?, aseguró la primera dama en alusión a la continua
disputa de la pareja y su calidad de tiempo en común con lo apretado de
una agenda presidencial que, al parecer, apenas deja escaso margen para
demostrarse cariño.
A pesar de ello, Michelle aseguró que ella y su esposo intentan
mantener un ambiente de cercanía y normalidad. Con especial atención a
sus dos hijas, Sasha y Melia. ?Cenamos a las 18:30 horas, hablamos media
hora con las niñas y luego ellas sacan al perro. Mientras tanto, mi
marido y yo hablamos sobre la situación del país. Siempre me voy yo
antes a la cama, luego Barack me arropa, apaga la luz y seguimos
hablando?, detalló Michelle para ofrecer un pequeño atisbo de la vida en
pareja.
Michelle Obama, una mujer de conocida fortaleza, a quien muchos
consideran ?una guerrera?, es el hombro sobre el que reposa la
estabilidad emocional del presidente de Estados Unidos. Egresada de las
Universidades de Princeton y de Harvard, Michelle es la más descreída de
los dos ante la posibilidad del cambio en la capital del poder político
en Washington.
En el libro de reciente aparición ?Los Obamas?, Michelle aparece
como una mujer siempre a la defensiva con el ambiente corrosivo de
Washington y, por momentos, desilusionada con el ritmo de los cambios
prometidos por su esposo durante la campaña a la presidencia.
A pesar de ello, Michelle se mantiene y presenta a sí misma como una
incondicional aliada de la agenda del cambio de Obama, a quien este
viernes acompañó, tomada del brazo, mientras éste concedía una
entrevista al conocido periodista Charlie Rose.
Michelle Obama: ?A veces siento que Barack no me quiere?
Nadie sabe si fue un arranque de sinceridad o quizá una forma de demandar más atención del hombre más poderoso y ocupado del planeta
Fuente: Internet