Estados Unidos.-Por usar su propio esperma para los tratamientos de fertilidad que realizaba sin el consentimiento de sus pacientes, a un médico de fertilidad se le suspendió su licencia en Estados Unidos.
Se trata del doctor Donald Cline, un especialista en fertilidad residente de la localidad de Indiana, donde realizó más de 50 procedimientos de inseminación en mujeres con su esperma, en la década de los ochentas.
El médico les había dicho a sus pacientes que los donantes utilizados eran residentes de laboratorios médicos y que cada muestra de esperma solo lo utilizaba para la realización de tres procedimientos.
Sin embargo las pruebas de ADN confirmaron que al menos 48 menores fueron engendrados por Cline, toda vez que las muestras señalaron que había utilizado el mismo donante en los años de 1979 a 1986, siendo un período mayor de resistencia al normal.
Después de estos resultados, el hombre confesó que utilizo su propio esperma en más de 50 pacientes, iniciándose una investigación en su contra, por lo que fue acusado de mentir a sus pacientes y le fue suspendida su licencia médica por un año.