Ciudad de México.- A un mes del terremoto de 7.8 Richter que azotó la costa
noroccidental de Ecuador, más de 32 mil personas que perdieron sus casas
permanecen en centros y campamentos de acogida provisionales.
El sismo del pasado 16 de abril dejó un saldo de 660 muertos, más de cuatro mil 600 heridos y alrededor de 350 mil damnificados.
La vida de millones de ecuatorianos ha comenzado a retornar poco a poco a la normalidad.Las tiendas y los mercados ya reabrieron sus puertas para que la población pueda reabastecerse.
Sin embargo, industrias clave como la turística o la camaronera, de las que dependen cientos de hogares, sufrieron graves daños.
Muchas familias llegadas de otras zonas de Ecuador para recoger el camarón han optado por regresar a sus lugares de origen.”Para la población más vulnerable, las principales fuentes de
ingresos son el trabajo en las plantas empacadoras y procesadoras de
camarón”, indicó el coordinador de seguridad alimentaria de Acción
Contra el Hambre (ACH).
Las familias de jornaleros pasarán entre tres y cuatro meses paradas a la espera de poder volver a recoger, agregó.
Verdinelli urgió poner en marcha un plan de acción destinado a la
recuperación temprana que permita estabilizar a miles de familias que
súbitamente perdieron sus fuentes de ingresos.
En este sentido, llamó a observar de cerca las medidas adoptadas para
“fortalecer el capital humano, financiero y físico” a medio plazo.
El capital humano tiene precisamente uno de sus principales activos
en los niños, damnificados inmediatos y puede que futuros del terremoto
más grave que ha sufrido Ecuador en décadas.
Según la ONG Save the Children, 560 colegios tienen daños o han
quedado destruidos, lo que perjudica el acceso a la educación de 170 mil
niños.
El terremoto dejó miles de heridos, tanto físicos como psicológicos,
que han recibido la ayuda de los equipos sanitarios locales, de las
propias comunidades y de las ONG desplegadas sobre el terreno.
La organización Médicos del Mundo ha enviado a la provincia de Manabí, una de las más afectadas, un equipo psicosocial.
La coordinadora del equipo, Betty Roca, explicó que “las primeras
ayudas tras un incidente crítico se dan siempre desde la propia
comunidad”.
Médicos del Mundo aspira ahora a dar “un respiro emocional” a estas
personas que brindaron apoyo en los primeros momentos porque, como ha
recordado, “es importante que quien se cuida se cuide también”.
El gobierno de Ecuador y Naciones Unidas han solicitado 72.7 millones
de dólares para responder a las necesidades de las 350 mil personas
afectadas durante los próximos tres meses.HC
Más de 32 mil ecuatorianos continúan en albergues a un mes del terremoto
El sismo del pasado 16 de abril dejó un saldo de 660 muertos, más de cuatro mil 600 heridos y alrededor de 350 mil damnificados.
Fuente: Internet