Perú. Más de un centenar de personas se han acercado en menos de una semana al canal de escucha habilitado por el Vaticano en Perú para presentar denuncias sobre presuntos abusos vinculados al extinto Sodalicio de Vida Cristiana. El espacio fue instalado en la sede diplomática de la Santa Sede Santa Sede en Lima y forma parte del proceso de recopilación de testimonios tras la disolución de la organización religiosa decretada en 2025.
De acuerdo con la comisión enviada por el Vaticano, la recepción de declaraciones inició el pasado 4 de mayo y en apenas cinco días ya se habían acumulado decenas de relatos. Las autoridades eclesiásticas señalaron que las cifras superaron lo previsto, al concentrarse testimonios que describen distintos niveles de afectación dentro de la vida interna del movimiento.
Relatos de control, manipulación y daño prolongado
El sacerdote español Jordi Bertomeu, designado por el papa Francisco en 2023 para encabezar la misión especial sobre el caso, ha detallado que buena parte de los testimonios apunta a dinámicas de control psicológico, manipulación espiritual y, en algunos casos, agresiones de carácter sexual. El comisario apostólico reconoció que la intensidad de los relatos ha impactado incluso al equipo investigador encargado de documentarlos.
Bertomeu agregó que aún hay personas que evalúan si se sumarán a las declaraciones, por lo que el número de denuncias podría aumentar conforme avancen los días y se acerque el cierre del periodo de escucha, programado para el 22 de mayo. También subrayó que el proceso busca dar voz a experiencias que habrían permanecido en silencio durante años.
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Las investigaciones no se limitan únicamente al Sodalicio de Vida Cristiana. Las autoridades eclesiásticas han extendido la revisión a otras agrupaciones como la Fraternidad Mariana de la Reconciliación, las Siervas del Plan de Dios y el Movimiento de Vida Cristiana, consideradas parte de la llamada “familia espiritual sodalite”.
El caso tomó relevancia internacional desde las publicaciones de 2015 realizadas por los periodistas peruanos Pedro Salinas y Paola Ugaz en el libro “Mitad monjes, mitad soldados”, donde se documentaron testimonios sobre presuntas prácticas abusivas dentro del movimiento. A partir de esas revelaciones, el Vaticano inició investigaciones que derivaron en sanciones y, posteriormente, en la disolución del Sodalicio en 2025, tras confirmarse acusaciones graves contra su fundador Luis Fernando Figari y otros miembros.
¿Se espera que aumente el número de denuncias durante las próximas semanas?
Los integrantes del equipo investigador consideran altamente probable que la cifra de testimonios continúe en aumento, debido a que aún permanecen jornadas abiertas dentro del proceso de escucha en Perú.
Otros frentes de investigación dentro del caso
Las autoridades han precisado que, además del Sodalicio de Vida Cristiana, las indagatorias incluyen a organizaciones vinculadas a su entorno espiritual, entre ellas la Fraternidad Mariana de la Reconciliación, las Siervas del Plan de Dios y el Movimiento de Vida Cristiana. Estas revisiones buscan determinar si existieron patrones similares de abuso o estructuras de encubrimiento dentro de dichas agrupaciones, ampliando así el alcance de la investigación eclesiástica en curso.