Londres.- Presentadores de televisión y ciudadanos del Reino Unido lucen estos
días, como cada año, el simbólico “Poppy”, el pequeño broche rojo en
forma de amapola con el que se rinde tributo a militares y
excombatientes británicos.Amantes de la tradición y siempre en
deuda con la labor que desempeñan sus fuerzas armadas, famosos y
ciudadanos de a pie de este país hacen sus donativos y cumplen
diligentemente con el rito de colgarse la amapola, cargada de
significado, en la solapa del abrigo.Además, soldados y unos 350
mil voluntarios repartidos por todo el Reino Unido instan a los
transeúntes a que adquieran su amapola, portando eslóganes que recuerdan
la relevancia de las fuerzas armadas.La británica Elaine
Clarke, encargada de un punto de venta de la organización benéfica
“Ejército de Salvación” (Salvation Army) enfatizó “la importancia de
preservar esta tradición; de agradecer y rendir tributo a aquellos que
se han jugado la vida por nuestro país, y que incluso han podido quedar
con secuelas físicas”.”Para mí (llevar un poppy) también es algo personal porque mi abuelo luchó en la (segunda) guerra (mundial)”, comentó Clarke.Desde
finales de octubre y hasta el 11 de noviembre, un pequeño broche de
plástico se convierte en un adorno omnipresente y emblema de una
tradición que se remonta a las cruentas batallas libradas durante la I
Guerra Mundial, cuyo final marcó la firma del Armisticio en 1918 “a las
11 horas, del día 11, del undécimo mes”.Muchos de esos
enfrentamientos tuvieron como escenario campos franceses recubiertos de
esas pequeñas flores, como recoge un poema escrito por el canadiense
John McCrae, “En los campos de Flandes”, inspirado en la muerte de uno
de sus compañeros de batalla.Ese texto estableció la relación
simbólica entre la amapola y los servicios prestados por los miles de
caídos en los conflictos bélicos.La Royal British Legion (legión
británica, organización benéfica) distribuye unos 45 millones de
“poppies” anualmente y recauda fondos para respaldar a los
excombatientes del Ejército nacional con su iniciativa “Poppy appeal”
(algo así como llamamiento de la amapola).El objetivo fijado
este año por la fundación es recabar 42 millones de libras (52 millones
de euros) y sobrepasar el récord de 40 millones de libras (49,5 millones
de euros) de 2011.El pasado 24 de octubre, en la emblemática
plaza de Trafalgar en Londres, estrellas británicas de la música pop
participaron en un concierto gratuito para conmemorar a los caídos en
combate.Este año, además de conocidos rostros como los de las
cantantes Alesha Dixon y Pixie Lott, actuaron el Cuerpo de Tamborileros
del Primer Batallón de Guardas de Coldstream (Escocia), el Primer
Batallon de Guardas Irlandeses y los Trompeteros de la Banda de Guardas
Granaderos.El secretario de Estado para el Personal de Defensa y
Bienestar de los Veteranos de Guerra, Mark Francois, también recordó a
la cadena BBC que se trata de “una época para recordar y honrar a los
caídos y aquellos que han resultado heridos en el frente”.”Todos estamos en deuda con los que han arriesgado sus vidas y han hecho sacrificios por este país”, dijo.La
Royal British Legion invierte semanalmente 1,7 millones de libras (2,1
millones de euros) en cuidados y apoyo a las familias de los
excombatientes, que incluyen subvenciones, asesoramiento laboral y
legal, así como apoyo emocional.Su labor se aplica a todo el
personal militar que ha regresado de Afganistán y a aquellos soldados
que han participado en conflictos pasados.El próximo 11 de
noviembre, como cada año, la reina de Inglaterra, Isabel II, rendirá
tributo a los caídos en una ceremonia en el Cenotafio del centro de
Londres, mientras que los británicos guardarán dos minutos de silencio
para que esa fecha histórica no quede en el olvido, una tradición que
viene guardándose desde 1919.IN
Los ”Poppies” inundan calles británicas en honor a caídos en combate
El poppy, un pequeño broche de plástico en forma de amapola se convierte en un adorno omnipresente y emblema de una tradición que se remonta a las batallas libradas durante la I Guerra Mundial
Fuente: Internet