Estados Unidos.- La Corte Suprema de Estados Unidos anunció que examinará en los próximos meses si los homosexuales y las personas transgénero están protegidos por la ley federal que prohíbe la discriminación en el lugar de trabajo.
El máximo tribunal de justicia del país dijo que abordará tres casos sobre el tema a más tardar en el otoño boreal, con una decisión esperada para 2020.
La Corte Suprema, integrada por cinco jueces conservadores y cuatro progresistas, tendrá que decidir si la Ley de derechos civiles de 1964, que prohíbe la discriminación en el lugar de trabajo por motivos de raza, color, religión, sexo o etnia, también se aplica a la orientación sexual y la identidad de género.
Para numerosos juristas, la mención de la palabra “sexo” en el artículo sería interpretada como abarcativa, aunque la tendencia conservadora de la Corte podría tomar una postura más restrictiva.
A falta de una sentencia del máximo tribunal de Estados Unidos, cortes inferiores han emitido decisiones contradictorias.
El tribunal abordará dos casos relacionados con personas homosexuales que dijeron haber sido despedidos debido a su orientación sexual, uno vinculado a un instructor de paracaidismo de Nueva York, llamado Donald Zarda (quien ganó su juicio), y otro presentado por un ex coordinador de servicios de bienestar infantil, llamado Gerald Bostock (quien perdió en Georgia).
Además, los magistrados revisarán un recurso de una funeraria de Detroit que busca revertir un dictamen que indicó que violó la ley federal al despedir a una persona transgénero llamada Aimee Stephens, después de que revelara sus planes para someterse a la transición de hombre a mujer. El dueño de la empresa le dijo que rescindiría su contrato debido a que ya no se vestiría como hombre.
Algunas leyes estatales protegen a la comunidad LGBT, pero por el momento no existe ninguna legislación federal específica, ni tampoco una sentencia al respecto que haya sentado jurisprudencia a nivel nacional.
La disputa por el artículo VII representa la primera prueba de fuego sobre un importante tema social para los nueve jueces de la Corte Suprema desde que Brett Kavanaugh, el candidato conservador de Donald Trump, se sumó al tribunal en octubre tras un proceso de confirmación del Senado.
La administración del presidente republicano revirtió el enfoque adoptado por una comisión creada por el Gobierno del ex presidente demócrata Barack Obama, que tiene como fin garantizar la implementación de las leyes federales que prohíben la discriminación en el lugar de trabajo.