Tokio.- El ministro de Asuntos Exteriores de Japón,
Koichiro Gemba, ha instado a la comunidad internacional a adoptar
sanciones de manera coordinada contra el gobierno del presidente de
Siria, Bashar al-Assad.
Al participar en una reunión internacional sobre el conflicto en Siria, a
la que asisten delegados de más de 60 países, además de un grupo
opositor sirio, Gemba se pronunció por presionar al régimen de Damasco
de una manera unificada y eficaz.
Gemba recordó que al-Assad ha hecho caso omiso al pedido de detener la
violencia en Siria a pesar de la muerte de muchos de sus compatriotas y
de las reiteradas peticiones que ha hecho la comunidad internacional.
En el marco de su cita en Tokio, el grupo internacional “Amigos del
Pueblo Sirio” pidió un embargo petrolero contra Damasco, una medida
destinada a cortar una rica fuente de divisas para el régimen de
al-Assad.
La entidad global, que por quinta vez se reúne, criticó los “asesinatos
incesantes dejados por los indiscriminados bombardeos en zonas
residenciales” y la “violación grave de los derechos humanos” en
territorio sirio.
En la reunión en la capital japonesa, que concluyó este viernes, la
coalición internacional lamentó que el Consejo de Seguridad de la ONU no
logre ponerse de acuerdo sobre una condena al régimen sirio, debido a
la oposición de Rusia y China.
El grupo formado por 60 países, incluidos Estados Unidos, las naciones
de la Unión Europea y la Liga Árabe, examinó la eficacia de las
sanciones ya existentes y estudió nuevas medidas para evitar que se
eludan, reportó el canal de noticias japonés NHK.
Las sanciones actuales incluyen la congelación de los activos de
al-Assad y otros líderes del gobierno sirio, además de un embargo sobre
el petróleo y el comercio de armas.
Los delegados también discutieron cómo la comunidad internacional puede
ayudar a Siria a recuperarse y reconstruirse después de que el
presidente sirio abandonde el poder, pero no se dieron a conocer los
detalles de tales medidas.
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