Irán. El saldo humano del reciente conflicto armado entre Irán, Estados Unidos e Israel continúa en aumento. De acuerdo con cifras oficiales, al menos 3 mil 468 personas han perdido la vida tras casi seis semanas de enfrentamientos, según informó la Fundación de los Mártires.
El director del organismo, Ahmad Mousavi, confirmó que se abrió un expediente para cada una de las víctimas, consolidando así el balance más reciente difundido por autoridades iraníes. Esta cifra supera el reporte previo del 12 de abril, cuando la Organización de Medicina Legal había contabilizado 3 mil 375 fallecimientos.
Sin embargo, el número de víctimas podría ser mayor. La organización Human Rights Activists News Agency, con sede en Estados Unidos, estima al menos 3 mil 636 muertos hasta inicios de abril, incluyendo civiles, militares y personas sin estatus definido. Entre los civiles, se reportan al menos 254 menores de edad, aunque estos datos no han sido verificados de manera independiente debido a las restricciones informativas en la zona.
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En paralelo al impacto humanitario, el conflicto mantiene presión sobre rutas estratégicas del comercio global. Irán ha reforzado su control en el estrecho de Ormuz, considerado clave para el tránsito de petróleo a nivel mundial, como respuesta a medidas impulsadas por Washington. Por su parte, Estados Unidos ha rechazado cualquier intento de limitar el paso en esta vía marítima.
Desde Teherán, el líder supremo Mojtaba Jamenei advirtió que las fuerzas navales iraníes están preparadas para responder ante cualquier acción adversa, en un contexto donde las tensiones militares y diplomáticas siguen sin resolverse.
¿Qué países han reaccionado a los ataques en el estrecho de Ormuz?
La escalada de tensión en esta zona estratégica ha generado reacciones internacionales inmediatas, especialmente de países con intereses comerciales en la región.
Impacto internacional y preocupación por rutas comerciales
Uno de los primeros en pronunciarse fue India, que convocó al embajador iraní en Nueva Delhi tras reportes de ataques a embarcaciones con bandera india en el estrecho de Ormuz. La preocupación se centra en la seguridad de una de las rutas más importantes para el transporte energético mundial, lo que podría tener repercusiones económicas a nivel global.