Estados Unidos.- Dar el último adiós a una madre es ciertamente algo muy difícil y, para quienes deciden cremar a un ser querido, disponer de sus cenizas es siempre una tarea tan difícil como importante. Sin embargo, para una mujer en Texas, Estados Unidos, fue más que sencillo deshacerse de lo último que quedaba de su suegra y ahora, podría enfrentar un significativo periodo en prisión.
Este caso inicia con Ernest Smith, de 38 años de edad, un hombre que ha denunciado a su novia ante las autoridades por lanzar las cenizas de su madre al río, sin su consentimiento. Smith alega que la mujer, identificada como Augustine Gladney, de 40 años, tomó los restos de su madre y los arrojó en el lago Worth, esto mientras juntos atravesaban algunos problemas de pareja.
Según los reportes, la desaparición de la urna de la madre de Ernest fue reportada en el 2020, cuando su relación con Augustine recién estaba comenzando. Desde entonces el sujeto no volvió a escuchar más de ello y vivía con la incertidumbre de dónde reposaba el cuerpo de su adrada madre. No obstante, en este 2022, Smith escuchó a su pareja confesarle a su hija que arrojó las cenizas al lago; noticia que la misma Augustine confirmó horas más tarde en un mensaje de texto, creyendo que a su novio ya no le iba a importar.
Pero ocurrió todo lo contrario pues, el indignado hijo decidió denunciar a su pareja por arrojar las cenizas de su madre a un río de manera descarada y descuidada. Esto transcurrió en que, el pasado 4 de mayo, la mujer fue detenida por elementos del Departamento de Policía de Fort Worth, quienes aún la tienen retenida mientras se determina su situación legal. Cabe apuntar que la acusada podría pasar hasta un año de cárcel y tendrá que pagar una multa de hasta 4 mil dólares en caso de ser encontrada culpable por deshacerse de las cenizas de su suegra.
Este caso se ha viralizado en redes sociales y los internautas comentan no solo el inaudito motivo por el cual la mujer podría ir a la cárcel, sino también su propia actitud, la cual la llevó a disponer de las cenizas de su suegra como si se tratara de algo sin importancia, aún más cuando no era algo suyo, sino de su novio, a quien amaba.