Canadá. Mientras muchas personas a lo largo y ancho del mundo buscan ser vacunadas contra el COVID-19 -en medio de un proceso de inmunización que ya tiene un gran avance a más de dos años de pandemia- hay quienes también las rechazan.
Se informó este miércoles que Canadá habrá de tirar, literal, a la basura, más de 13 millones de dosis contra el virus que mantiene en pandemia al mundo entero, ¿por qué?.
De manera precisa, se trata de 13.6 millones de vacunas de AstraZeneca, mismas que aunque las autoridades de Canadá trataron de donar a otras regiones del mundo, nadie las quiso.
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Desafortunadamente, no encontraron quien quisiera aceptar estas vacunas en donación, ya fuera dentro del país o en el extranjero. De acuerdo a cifras oficiales sobre la inmunización en Canadá, se considera que alrededor del 85 por ciento de los canadienses cuentan con esquema completo de vacunación.
Esto mientras que se trata del 61 por ciento de la población mundial, y sólo el 16 por ciento de las personas que viven en los países más pobres del mundo.
Es importante recordar que Canadá firmó en su momento un contrato con AstraZeneca, donde se contemplaba que recibirían 20 millones de dosis de su vacuna. Y 2.3 millones de canadienses recibieron al menos una dosis de la misma, principalmente entre marzo y junio de 2021.
Entonces, enseguida que en la primavera de 2021 surgieran preocupaciones sobre el desarrollo de trombos, inusuales pero potencialmente fatales a causa de la vacuna de AstraZeneca, Canadá se centró en utilizar sus amplios suministros de las vacunas de ARNm de Pfizer-BioNTech y Moderna. Es decir, fue dejando de lado el biológico de AstraZeneca.