Estados Unidos. El gobierno de Estados Unidos ha iniciado un plan estratégico para acelerar la fabricación de misiles de ataque de precisión, con el objetivo de fortalecer la capacidad operativa de sus fuerzas armadas y responder a los retos de la guerra moderna. El Departamento de Guerra (DoW) firmó un acuerdo con Lockheed Martin para incrementar la producción del misil PrSM, apuntando a reducir los tiempos de entrega y garantizar un suministro constante de armamento avanzado.
La decisión forma parte de una directriz promovida por el secretario de Guerra, Pete Hegseth, orientada a consolidar el llamado “Arsenal de la Libertad”, un concepto que busca asegurar que Estados Unidos pueda mantener un ritmo de producción adecuado para conflictos prolongados y de alta intensidad. Michael Duffey, subsecretario de Guerra para Adquisiciones y Sostenimiento, explicó que el convenio también impulsará inversiones de la industria en infraestructura y tecnología, con el propósito de otorgar una ventaja sostenida frente a posibles adversarios.
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Como parte del acuerdo, Lockheed Martin destinará recursos a modernizar plantas, adquirir herramientas especializadas y optimizar equipos de prueba, reduciendo así los ciclos de fabricación. Además, el Departamento de Guerra evalúa la posibilidad de un contrato de hasta siete años, sujeto a la aprobación del Congreso. La estrategia está alineada con la Estrategia de Transformación de Adquisiciones del DoW y cuenta con el respaldo del Consejo de Aceleración de Municiones, en coordinación con el Ejército y la Unidad de Defensa Económica.
Estos desarrollos coinciden con un aumento del protagonismo de los misiles de alta precisión. A inicios de marzo, el Mando Central estadounidense reportó el primer uso en combate de los PrSM durante la Operación “Furia Épica” en el marco de la guerra contra Irán, marcando un precedente histórico en su despliegue operativo. Los PrSM fueron diseñados para sustituir a los sistemas ATACMS, ofreciendo mayor alcance y capacidad destructiva, atributos ya verificados en pruebas realizadas por el Ejército en 2025.
¿Qué busca Estados Unidos con la aceleración de estos misiles?
El principal objetivo es asegurar una superioridad militar sostenida, disminuyendo los tiempos de respuesta y garantizando que tanto Estados Unidos como sus aliados dispongan de armamento suficiente y oportuno para enfrentar conflictos, disuadir amenazas y mantener capacidad de prevalecer en confrontaciones potenciales.
Un nuevo enfoque en la industria de defensa
La iniciativa refleja un cambio hacia una producción más ágil y resiliente, donde la cooperación con empresas líderes se convierte en un factor clave. Este enfoque no solo refuerza la capacidad militar, sino también la solidez de la base industrial de defensa, asegurando que Estados Unidos pueda adaptarse con rapidez a los desafíos globales y mantener ventaja tecnológica frente a rivales estratégicos.