Estados Unidos. Este domingo 16 de noviembre Estados Unidos confirmó un nuevo operativo naval en el Pacífico que terminó con el hundimiento de una embarcación presuntamente dedicada al tráfico de drogas y la muerte de tres individuos señalados por Washington como “narcoterroristas”. Aunque el gobierno estadounidense evitó revelar identidades, rutas precisas o nacionalidades, insistió en que la embarcación formaba parte de una red que buscaba trasladar cargamentos ilícitos hacia Norteamérica.
El ataque ocurrió el sábado en aguas internacionales, dentro del marco de la Operación Lanza del Sur, un despliegue militar que la administración del presidente Donald Trump ha impulsado para incrementar la presión sobre organizaciones criminales que operan en zonas marítimas cercanas a Colombia y Venezuela. Según un comunicado difundido por el Comando Sur, la acción se ejecutó bajo la orden directa del secretario de Guerra, Pete Hegseth, y estuvo a cargo de la Fuerza de Tarea Conjunta Lanza del Sur.
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De acuerdo con la información oficial, las unidades estadounidenses realizaron un “ataque cinético letal” contra la embarcación, que navegaba en el Pacífico Oriental. Las autoridades señalaron que la intervención evitó que la presunta droga llegara a territorio continental y destacaron el carácter “preventivo” del operativo, alineado con la estrategia de reforzar la presencia naval en corredores marítimos considerados de alto riesgo para el tráfico internacional.
¿Aumenta esta operación la tensión en la región?
El incremento de movimientos militares estadounidenses ha llamado la atención de gobiernos sudamericanos. Tan solo un día después del ataque, el portaaviones USS Gerald R. Ford arribó al Caribe como parte del reforzamiento naval ordenado por Washington.
Desde septiembre, la Casa Blanca ha reportado la destrucción de más de veinte embarcaciones y la muerte de más de setenta presuntos integrantes del crimen organizado, cifras que han provocado preocupación diplomática en Colombia y, sobre todo, en Venezuela, donde se teme que la ofensiva marítima pueda escalar hacia un escenario terrestre.