Turquía.– Debido a la cuarentena por COVID-19 en el mundo se ha visto un gran impacto positivo en el medio ambiente, al cancelarse diversas actividades humanas, así como el flujo de personas en las calles, lo cual ha traído diversas sorpresas a nivel mundial, una de ellas es la aparición de una iglesia sumergida en Turquía.
El descubrimiento ocurrió en Turquía , en donde las ruinas de una basílica de 1600 años se pudieron ver en el agua gracias a su claridad.
La iglesia del Imperio Bizantino , se pudo observar en las profundidades del Lago Iznik al noroeste del país, las ruinas se descubrieron en 2014, pero siempre estaban escondidas por algas y la contaminación del agua. Al momento de su hallazgo, este templo fue catalogado por el Archaeological Institute of America como uno de los diez más importantes del año.
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