Estados Unidos. El gobierno de Estados Unidos comenzó a revelar el peso económico de su ofensiva militar contra Irán, al estimar un gasto inicial de 25 mil millones de dólares, de acuerdo con datos presentados por el Departamento de Defensa de Estados Unidos ante legisladores.
Durante una audiencia en la Cámara de Representantes, el subsecretario interino de Defensa para asuntos financieros, Jules Hurst, explicó que el grueso de los recursos se ha destinado a la utilización de armamento dentro de la operación denominada “Furia Épica”. A este rubro se suman costos relacionados con el despliegue de tropas, mantenimiento logístico y reposición de equipo militar.
La comparecencia marcó la primera ocasión en que el Pentágono ofrece una cifra concreta sobre el costo del conflicto, en medio de crecientes cuestionamientos en el Congreso sobre el uso de recursos públicos. En la misma sesión participaron el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, quienes respaldaron la estrategia militar vigente.
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Estimaciones independientes también han alertado sobre la rapidez del gasto. El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales calculó que, en las primeras 100 horas de operaciones, se habrían destinado al menos 3 mil 700 millones de dólares, lo que equivale a cerca de 900 millones diarios.
En paralelo, Hegseth defendió la ofensiva bajo el argumento de la seguridad nacional, al tiempo que comparó su duración con intervenciones militares previas de Estados Unidos. Según su postura, la operación debe continuar mientras Irán mantenga aspiraciones nucleares, un planteamiento que ha generado tensiones con sectores críticos en el ámbito legislativo.
¿Qué sigue en el frente financiero de la guerra?
El rumbo del gasto militar dependerá de la evaluación integral que elabore el Pentágono en las próximas semanas, la cual servirá como base para solicitar recursos adicionales al Congreso. Esta decisión será determinante para definir si la operación puede sostenerse al ritmo actual o si enfrentará límites presupuestarios en el corto plazo.
Debate político y presión interna en Washington
Más allá de las cifras, el conflicto ha intensificado las divisiones políticas dentro de Estados Unidos. El propio Hegseth ha lanzado críticas contra legisladores que se oponen a la ofensiva, acusándolos de debilitar la postura del país. Este escenario anticipa un debate más amplio en el Congreso, donde el financiamiento de la guerra podría convertirse en uno de los temas centrales de la agenda política inmediata.