Francia. Francia se encamina hacia una de las regulaciones más estrictas de Europa en materia de acceso digital infantil. La Asamblea Nacional aprobó un proyecto de ley que busca prohibir el uso de redes sociales a niños y adolescentes menores de 15 años, además de ampliar la restricción del uso de teléfonos celulares dentro de los centros educativos.
La iniciativa fue avalada tras un extenso debate parlamentario que se prolongó hasta la madrugada. El texto obtuvo 130 votos a favor y 21 en contra, y al tratarse de un procedimiento de urgencia, será enviado al Senado para su revisión final, con la intención de que entre en vigor a partir del próximo ciclo escolar, el 1 de septiembre.
Durante la discusión, la diputada oficialista Laure Miller defendió la propuesta al señalar que las plataformas digitales representan entornos altamente adictivos para los menores, quienes aún no cuentan con herramientas suficientes para regular su consumo. En particular, advirtió sobre el rol de los algoritmos, a los que acusó de dirigir a los usuarios jóvenes hacia contenidos relacionados con violencia, autolesiones y suicidio, con mención directa a TikTok.
Te puede interesar leer: TikTok forma empresa conjunta en EU para esquivar la prohibición
Miller también citó estudios científicos que relacionan el uso intensivo de redes sociales con problemas como disminución de las horas de sueño, menor actividad física, pérdida del hábito de lectura y una constante comparación social que impacta negativamente en la autoestima y la salud mental.
El ministro de Educación, Edouard Geffray, respaldó la reforma y celebró la ampliación de la prohibición de teléfonos móviles en los institutos, una política que complementa la restricción vigente desde 2018 en niveles educativos inferiores. Según el funcionario, esta medida ya ha demostrado mejoras en la convivencia escolar y en el rendimiento académico.
No obstante, el proyecto generó críticas en sectores de la oposición. La Francia Insumisa, principal fuerza de izquierda, intentó frenar la iniciativa al considerarla de difícil aplicación. El diputado Louis Boyard advirtió que los sistemas de verificación de edad son fácilmente manipulables, y citó experiencias en otros países donde el reconocimiento facial o la apariencia física permiten evadir los controles.
La propuesta cuenta con el respaldo directo del presidente Emmanuel Macron, quien ha convertido la protección digital de la infancia en una prioridad política, en un contexto marcado por la fragmentación del poder legislativo.
¿En qué se apoya el Gobierno francés para justificar una medida tan restrictiva?
El Ejecutivo sostiene que existen evidencias suficientes sobre los efectos negativos de las redes sociales en el desarrollo emocional y psicológico de los menores, y considera que el Estado debe intervenir para frenar la influencia de algoritmos diseñados para captar atención y moldear conductas.
Salud mental y marco europeo, el desafío pendiente
La iniciativa se fundamenta en informes de la Agencia Francesa de Seguridad Alimentaria, Ambiental y Laboral (ANSES), que alertan sobre riesgos como ciberacoso, trastornos del sueño y exposición a contenidos violentos. Además, la futura ley deberá alinearse con el reglamento digital de la Unión Europea, luego de que una norma similar fuera bloqueada en 2023 por incompatibilidad jurídica.