Estados Unidos.- Este jueves un grupo de fieles de La Luz del Mundo se reunieron en protesta por la condena de Naasón Joaquín García, antiguo líder de la organización religiosa y quien en la tarde del miércoles 8 de junio fue condenado a 16 años y 8 meses de prisión por múltiples delitos relacionados con abuso sexual.
La jornada de fieles de La Luz del Mundo, tuvo como centro la explanada central de la sede internacional de la iglesia de La Luz del Mundo que se ubica en el municipio de Guadalajara, Jalisco, específicamente en la colonia Hermosa Provincia. Allí los creyentes oraron por quien consideran el “Apóstol de Jesucristo” y, a su vez, protestaron para descalificar la sentencia que las autoridades impusieron a Naasón Joaquín, pues consideran que el sistema penal estadounidense lo inculpó sin posibilidad de defensa.
Adicional a esto, los seguidores de La Luz Mundo pusieron una estructura con la palabra “#INOCENTE” en la explanada de la iglesia, pues seguirán insistiendo en que la condena de su líder es infundada. Asimismo, el grupo de creyentes reiteró una vez más que Naasón Joaquín García seguirá siendo su líder, aun estando en prisión.

Esto mismo había sido advertido un día antes por la organización religiosa, la cual emitió un comunicado que dicta:
Manifestamos públicamente nuestro apoyo al Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García. Nuestra confianza en él permanece intacta con el pleno conocimiento de su integridad, su conducta y su trabajo
El seguirá ministrando a la iglesia desde el lugar donde se encuentre. Este es un camino que Dios ha puesto delante de él por una razón, como lo hizo con el Apóstol Pablo. El Apóstol (Naasón Joaquín) trabajará este camino con su fe en Dios y seguirá cumpliendo la misión de Jesucristo: ser la Luz del Mundo
Hay que apuntar que, desde su arresto en el aeropuerto de Los Ángeles en 2019, el Naasón Joaquín se había declarado inocente en todo momento por los más de 19 cargos que se le imputaban. Sin embargo, el viernes de la semana pasada, justo en la víspera de su juicio, el predicador se declaró culpable por tres cargos de abuso sexual de menores: dos de sexo oral forzado que involucran a menores de edad y un cargo de un acto lascivo contra una niña que tenía 15 años. Esto supuso una reducción significativa en su condena, la cual fue determinada en 16 años y 8 meses de prisión.