Berlín, Ale.- La crisis alimentaria mundial afecta a un país industrializado como Alemania por dos razones: por un lado sus bancos especulan con los precios de los productos primarios y por otro sus franjas más pobres también sufren malnutrición. Organizaciones como Foodwatch y Oxfam denunciaron a Notimex que los bancos son responsables de la crisis nutricional porque especulan con los precios de los alimentos.En Alemania las asociaciones de protección del consumidor ganaron en los últimos días algunas batallas al respecto: la DZ Bank, tal y como la caja de ahorro Raiffeisenbank renunciaron esta semana a las especulaciones con materias primas agrarias.Anteriormente Commerzbank y Deka habían renunciado, mientras el Deutsche Bank, uno de los mayores bancos privados en el mundo, junto a su controlada Allianz, siguen especulando con productos agrícolas.La organización Foodwatch en Berlín lanzó un llamado para una mayor reglamentación para los mercados financieros en este marco. “Estamos a favor de una clara contención de estas especulaciones”, dijo a Notimex su vocero en Alemania, Andreas Winkler.”En Alemania el Deutsche Bank y Allianz son dos grandes jugadores a nivel mundial en este campo”, dijo.”Actualmente se discute en Europa sobre una reglamentación de estos negocios y en este debate la palabra del ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, tiene un significado especial”, añadió.Para el vicedirector del Centro para la Seguridad Alimentaria de la Universidad de Hohenheim, Hans Konrad Biesalski, “el tema encuentra apenas espacio en el debate público”.En particular “Deutsche Bank y Allianz se apoyan, para justificar sus especulaciones, en estudios académicos que entre las mayoría de los expertos resultan altamente controvertidos, ya que niegan una conexión entre las especulaciones y la crisis alimentaria”.No es esta sin embargo la sola responsabilidad de países como Alemania, según Biesalski, “otra responsabilidad está en las subvenciones: hasta que los criterios de Doha no se implementen a favor de los países en desarrollo, cambiará poco en el mundo”. A esto se añade que Alemania, patria del auto y los vehículos es un gran consumidor mundial de Biosprit, un combustible que se produce a través de materias primas que también sirven para la nutrición.El alto consumo mundial de biocombustible está indicado como una de las principales razones para la crisis alimentaria mundial, y es un punto que el Partido de los Verdes incluye en su programa electoral.”Alemania podría contribuir a modificar esta situación si sólo presentara el tema entre las prioridades del debate publico”, aseguró el experto y dijo: “no es posible que nos quedemos todos callados”.El problema de la malnutrición no afecta sólo a los países subdesarrollados, sino también a las potencias económicas, como Alemania, donde se “registran franjas de pobreza que a menudo son víctimas de problemas de nutrición”, indicó.Esto se debe a que “el hambre no tiene un lobby, grupo de cabildeo con las esferas políticas para representar los intereses de empresas y sectores de la economía”, según el profesor Biesalski.Problemas de alimentación afectan en Alemania a “personas mayores y madres solteras, que debido a sus pocos recursos tienen dificultades a garantizarse una alimentación sana”.La situación se podría mejorar si sólo todas las escuelas y guarderías garantizaran por lo menos una comida diaria y sin costos añadidos. “Alemania, Noruega y Dinamarca son los únicos países al mundo que no tienen un programa para la alimentación en las escuelas, según un informe del Unicef de hace cuatro semanas”, denunció Biesalski.En las últimas semanas en Alemania la ONG “Ecología y Justicia” lanzó una campaña bajo el lema “ecológico y solidario nutre mejor”, para recordar que en la actualidad en el mundo unos 870 millones de personas sufren malnutrición.El hecho de que la nutrición sea un derecho fundamental de cada hombre no es implícito para todos, según la ONG. “El 80 por ciento de los que padecen hambre vive en el campo, lo que es una paradoja, porque es precisamente ahí que se producen los alimentos”, aseguró un portavoz.”Es importante apostar en lo ecológico, en lo solidario y sustentable, porque ahí se encuentra la solución para una alimentación mundial para el futuro”, añadió.La ONG quiere aprovechar la campaña electoral en Alemania para pedir a un nuevo gobierno reforzar los derechos de los pequeños agricultores. Cientos miles de firmas para lograr ese cometido se necesitan para el próximo 22 de septiembre. Asimismo, la organización apunta a sensibilizar al consumidor en Alemania y a educar para una compra solidaria y responsable, en el marco de una campaña que llamó “Política en la canasta de la compra”.YRM
Falta en Alemania sensibilización sobre crisis alimentaria
Alemania es un gran consumidor mundial de Biosprit
Fuente: Internet