Estados Unidos. El gobernador de California, Gavin Newsom, elevó el tono del enfrentamiento con el gobierno federal al exigir públicamente la renuncia de Kristi Noem como secretaria de Seguridad Nacional y la destitución inmediata de Gregory Bovino, alto mando de la Patrulla Fronteriza, a quienes acusa de encabezar una estrategia migratoria que ha rebasado los límites legales.
La postura del mandatario demócrata surge tras el operativo federal realizado en Mineápolis que concluyó con la muerte de Alex Pretti, un enfermero de 37 años, durante una redada del ICE. El caso ha desatado una ola de críticas por el uso de la fuerza en zonas urbanas y ha puesto bajo escrutinio el papel de las agencias federales en tareas de control migratorio fuera de la frontera.
A través de un mensaje difundido en la red social X, Newsom sostuvo que las autoridades federales han transformado las redadas en acciones con características militares. Afirmó que el ICE ya no se limita a perseguir a personas con antecedentes criminales, sino que actúa con tácticas que, a su juicio, criminalizan a comunidades enteras y vulneran derechos fundamentales.
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El gobernador también desestimó la versión oficial presentada por Noem y Bovino, quienes señalaron que Pretti se acercó armado a los agentes con una pistola semiautomática. Newsom consideró que ese relato es inconsistente con los testimonios y con el material audiovisual que ha circulado en medios y redes sociales, donde se observan disparos continuos incluso cuando el hombre ya se encontraba en el suelo.
Investigaciones periodísticas, incluidas las de la BBC y The New York Times, indican que durante el operativo se escucharon al menos diez detonaciones, un elemento que ha intensificado las dudas sobre la proporcionalidad del uso de la fuerza y la actuación de los agentes involucrados.
¿Qué pone en juego este enfrentamiento entre California y Washington?
La disputa podría abrir un frente legal y político de gran escala, ya que el gobierno californiano plantea que las redadas federales violan principios constitucionales, mientras que la administración federal defiende su autoridad para ejecutar operativos migratorios en cualquier punto del país.
Militarización de operativos y reacción política
Más allá del caso de Mineápolis, el choque revela una confrontación de fondo sobre el modelo de política migratoria en Estados Unidos: para Newsom, la presión busca frenar lo que considera una normalización de operativos armados en ciudades, mientras que desde Washington se insiste en mantener una estrategia de mano dura, aun a costa de una creciente tensión con los gobiernos estatales demócratas.