Dallas.- Un
estudio publicado esta semana mostró que existe “una importante
correlación” entre los índices de violencia armada registradas en las
entidades estadunidenses y las leyes locales que rigen el control y la
venta de armamento.El informe de la entidad de
investigación y consejería Centro para el Progreso Americano, con sede
en Washington, evidenció que los estados que carecen de leyes estrictas
para la venta y portación de armas registran niveles de violencia que
duplican a los que tienen normas más fuertes.Aunque las
leyes federales regulan aspectos de la venta de armas de fuego, como las
licencias y la supervisión de armerías y tiendas, los estados adoptan
una buena parte de decisiones sobre políticas y leyes.Como
resultado, cada estado tiene su propio marco jurídico que regula
aspectos de la venta y portación, lo que provoca también que cada uno
experimente resultados distintos.El estudio documentó con datos de 2010 la correspondencia de crímenes violentos en 50 entidades, con las leyes estatales.El
reporte encontró que los estados de Misisipi, Arizona, Alaska y Montana
registraron en 2010 los más altos índices de violencia armada.Alaska,
Luisiana, Montana y Arizona encabezaron la lista de estados más
violentos, con 16 muertes por armas de fuego por cada 100 mil
habitantes, y figuran en los primeros lugares de la lista de 25 estados
con las leyes más débiles de control de armas.En
contraste, los estados con menor índice de muertes por armas de fuego
son Rhode Island, Massachusetts y Hawai, con cinco muertes por cada 100
mil residentes, la mitad del promedio nacional, que es de 10.26 muertes
por cada 100 mil residentes.El estudio establece que
“aunque ninguna ley es una panacea” para reducir la violencia armada, sí
existen medidas que las entidades y el gobierno federal pueden
promulgar para frenar este problema social.El reporte
sostiene que regular el mercado secundario de armas en ferias y ventas
privadas puede tener un impacto significativo en la reducción de la
delincuencia armada y aumentar la seguridad pública.El
análisis recomienda también ampliar la prohibición de poseer armas de
fuego, que hasta ahora incluye a enfermos mentales y delincuentes, a las
personas condenadas por delitos menores, acoso sexual y otros delitos
considerados leves.Unos 23 estados y el Distrito de
Columbia tienen leyes que prohíben la compra de armas a quienes tienen
antecedentes de delitos menores, lo que según estudios, puede reducir
las tasas de violencia armadas.CHG
Evidencia estudio correlación de leyes de control de armas y violencia
Aunque las leyes federales regulan aspectos de la venta de armas de fuego, como las licencias y la supervisión de armerías y tiendas, los estados adoptan una buena parte de decisiones sobre políticas y leyes
Fuente: Internet