Bagdad.- Al menos catorce personas murieron hoy y otras 26 resultaron heridas en
una cadena de atentados y ataques armados en distintos puntos de Irak,
informaron fuentes policiales.
Las fuentes señalaron que un total de seis coches bomba estallaron a primera hora de la mañana en varias localidades.
El mayor número de víctimas mortales se registró en Al Tayi, 30
kilómetros al norte de Bagdad, donde seis personas perecieron y otras
ocho sufrieron heridas por la explosión de cuatro vehículos cargados con
explosivos en distintos barrios de la población.
Un ataque similar se produjo en el municipio de Al Kut, 180 kilómetros
al sur de la capital, donde cinco personas perdieron la vida y otras
seis resultaron heridas por el estallido de un coche bomba conducido por
un terrorista suicida que lo detonó en un puesto de control en el sur
de la ciudad.
Otro vehículo explotó cerca de un mercado de verduras en Han Banisat, 30
kilómetros al este de Bagdad, y mató a una persona y causó heridas a
cinco.
Asimismo, un experto en explosivos falleció cuando intentaba desactivar
una bomba colocada en un automóvil en la zona de Suleimán Bey, en la
provincia norteña de Salahedín.
En Bagdad, un grupo armado asesinó con pistolas con silenciador a un
funcionario del Ministerio del Interior en el barrio de Al Amel, en el
suroeste, y poco después estalló en las proximidades un coche bomba que
dejó cuatro heridos.
Un oficial de la policía resultó herido grave también por los disparos
de hombres armados en el barrio de Al Masur, en el oeste de la capital,
mientras que otras dos personas sufrieron heridas por la explosión de
dos artefactos al paso de una patrulla policial en Al Tarmiya, 40
kilómetros al norte de Bagdad.
Estos ataques ocurren después de que anoche nueve personas murieran,
entre ellas una niña de diez años y un soldado, por el estallido de un
coche bomba y de varios artefactos explosivos en la provincia oriental
de Diyala y en los alrededores de la capital.
Irak vive actualmente un repunte de la violencia que ha puesto en
entredicho la seguridad por los numerosos atentados, sobre todo, contra
objetivos chiíes y las fuerzas del orden, y que se han intensificado en
el último año tras la salida definitiva de las tropas estadounidenses el
18 de diciembre pasado.
CHG