Estados Unidos. Una ola de calor inusual para esta época del año ha encendido las alertas en gran parte de Estados Unidos, especialmente en la región occidental, donde los termómetros podrían superar los 37 grados Celsius, niveles más propios del verano que del inicio de la primavera. Las autoridades meteorológicas advierten que este episodio climático podría romper récords diarios e incluso mensuales durante marzo.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), se esperan temperaturas que van desde los 26 grados hasta más de 37 grados Celsius. Las condiciones más extremas se concentrarán en el Desierto del Suroeste, abarcando partes de California, Arizona, Nuevo México y Texas, así como Nevada y Utah. No obstante, estados del centro y norte como Luisiana, Colorado, Idaho y Misuri también anticipan jornadas con calor inusualmente elevado.
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El fenómeno tiene su origen en un sistema de alta presión “fuerte y persistente” que se extiende desde California hacia el interior del país. Este patrón atmosférico provoca cielos despejados y favorece la acumulación de calor, generando condiciones más típicas del verano. A medida que avance la semana, el calor se desplazará hacia las Montañas Rocosas y las Grandes Llanuras, mientras que la costa este verá un moderado alivio frente al frío que ha predominado en semanas recientes.
Autoridades locales ya han emitido alertas en ciudades como Los Ángeles y San Diego, donde el incremento térmico representa un riesgo para la salud, sobre todo por tratarse de un evento temprano en la temporada. Las recomendaciones incluyen mantenerse hidratado, evitar actividades al aire libre en horas de mayor calor y prestar atención a grupos vulnerables.
¿Por qué preocupa que esta ola de calor ocurra tan temprano en el año?
El principal motivo de alerta es que la población aún no está adaptada a temperaturas veraniegas, lo que aumenta la probabilidad de golpes de calor, deshidratación y complicaciones médicas en personas vulnerables, además de generar presión sobre los sistemas de salud y la infraestructura eléctrica del país.
Un antecedente climático que refuerza la tendencia
Este episodio se enmarca dentro de un contexto de temperaturas elevadas a nivel nacional. Según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), Estados Unidos registró recientemente uno de sus inviernos más cálidos desde que existen registros, lo que evidencia la creciente frecuencia de eventos extremos fuera de temporada y refuerza la necesidad de medidas preventivas frente al cambio climático y la variabilidad meteorológica.