China.- Las autoridades locales alertaron de que alrededor de las 6:00 hora
local (22.00 GMT del martes) turbas armadas con cuchillos atacaron las
principales comisarías y edificios gubernamentales de la ciudad de
Lukqun, según la agencia oficial Xinhua.
Tras una reyerta entre los supuestos asaltantes y los funcionarios,
en la que murieron 17 personas -nueve miembros de las fuerzas de
seguridad y ocho civiles-, la policía abrió fuego y mató a 10 de los
presuntos atacantes, apunta Xinhua.
Al menos otras tres personas resultaron heridas durante los enfrentamientos y fueron trasladadas a los hospitales más cercanos.
Fuentes policiales citadas por la agencia china aseguraron que tres
asaltantes fueron detenidos y que se persigue a los que lograron
escapar.
Después del suceso, el Gobierno local interceptó la señal telefónica y
de internet de la región, como suele hacer en estos casos.
En la rueda de prensa diaria del Ministerio de Asuntos Exteriores
chino en Pekín, la portavoz Hua Chunying se limitó a subrayar que se han
“iniciado las investigaciones” sobre lo ocurrido y eludió dar más
detalles.
Se desconoce, por lo tanto, la etnia de los fallecidos, en una región
en la que conviven minorías étnicas de religión musulmana emparentadas
con pueblos de Asia central como los uigures con ciudadanos de etnia
han, la mayoritaria en China.
Por el momento, grupos en el exilio como la Asociación Americana
Uigur (UAA), que normalmente ofrece una versión diferente a la de los
medios oficiales chinos, no han publicado nada sobre el suceso.
Las revueltas se producen apenas dos meses después de que un
incidente similar causara 21 muertos en los alrededores de la ciudad de
Kashgar, en la frontera entre China y Tayikistán y principal urbe de la
etnia uigur.
Entonces, los enfrentamientos surgieron a raíz de que varios
funcionarios irrumpieran en una vivienda de un residente en busca de
“armas” y encontraran “varios sospechosos”, según el Gobierno local.
Xinjiang es uno de los polvorines étnicos del oeste de China junto a
Tíbet, con frecuentes tensiones entre minorías como la uigur y la
mayoritaria etnia han.
Pekín, que defiende un mayor control en la región para hacer frente a
lo que denomina “grupos separatistas, extremistas y terroristas”, suele
llevar a cabo detenciones y juicios contra quienes considera
sospechosos de estos delitos.
Hace una semana, dos tribunales de Xinjiang condenaron a nueve
uigures a penas entre los tres años de privación de sus derechos
políticos y los seis años de cárcel por promover el odio racial y el
extremismo religioso en internet.
El tribunal les acusó de entrar en páginas web ilegales y descargar y
compartir documentos que incitaban al extremismo religioso, a “la
guerra santa” y a la “movilización” racista.
Poco antes, otras ocho personas fueron condenadas a entre dos y cinco
años de prisión por una corte de Kashgar tras irrumpir en los hogares
de otros ciudadanos y destrozar 17 televisores, llevados “por el
extremismo religioso”, según Xinhua.
Por su parte, los residentes de etnia uigur critican el aumento de
presencia policial y la discriminación que sufren respecto a los han.NE
Enfrentamientos dejan 27 muertos en China
Al menos 27 personas murieron hoy en los enfrentamientos entre la policía y la población de una localidad de Xinjiang
Fuente: Internet