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El esmegma puede perjudicar la zona íntima masculina y su vida sexual

México.- El cuerpo humano y su naturaleza son sabios por lo que, aunque a veces nos parezca incómodo tenemos secreciones de sustancias por parte de algunas glándulas como los mocos, las lágrimas, la leche de los pechos en periodo de lactancia, el semen y el esmegma, entre otras. Esta secreción natural se origina con mayor […]

México.- El cuerpo humano y su naturaleza son sabios por lo que, aunque a veces nos parezca incómodo tenemos secreciones de sustancias por parte de algunas glándulas como los mocos, las lágrimas, la leche de los pechos en periodo de lactancia, el semen y el esmegma, entre otras.

Esta secreción natural se origina con mayor frecuencia en la zona íntima masculina y pocas veces en la mujer. Los urólogos explican que es una sustancia blanquecina producida por el pene, compuesta de células muertas y bacterias y aunque es poco conocida con este nombre es muy común.

En las mujeres, esta secreción se aloja en los labios internos de la vagina mientras que en los hombres puede detectarse en el pene, entre el prepucio y el glande.

La función de esta secreción es lubricar la zona íntima, pero si se aloja en exceso en la zona íntima por una higiene inadecuada, puede convertirse en un problema de salud.

Algunos de los riesgos de dejar que se acumule esta sustancia son que, la zona íntima puede irritarse ocasionando desde picazón, ardor, mal olor, hinchazón, hasta perjudicar la vida sexual de quien lo presenta.

En casos extremos, si la persona no realiza un procedimiento de higiene íntimo en mucho tiempo, puede adherirse.

Un experto señala que  de una sustancia natural se convierte en “una especie de cemento o pegamento que provoca que el prepucio se pueda retraer”.

Además, si se acumula excesivamente puede elevar el riesgo de infecciones por bacterias y balanitis, (hinchazón del prepucio y del glande) una afección común en hombres no circuncidados que causa dolor, enrojecimiento y secreción de olor desagradable.

Una irritación por exceso de esmegma ocasiona que el pene pierda gran parte de sus capacidades de defensa contra bacterias y hongos y en casos más crónicos eleva el riesgo de cáncer de pene u otras enfermedades relacionadas al aparato sexual masculino.

Prevención y tratamiento si ya lo padeces

  • Retirar el exceso de esmegma en el pene como parte de tu aseo genital diario. Debe hacerlo al menos dos veces por semana, pero lo ideal es la rutina diaria de aseo íntimo.
  • Para lavar tus genitales usa jabones neutros, que no contengan ni alcohol ni perfumes porque puedes irritar la zona íntima.
  • Usa agua tibia y retira lavando con cuidado el esmegma que se acumula entre el glande y el prepucio.
  • Seca bien con una toalla limpia, incluso se recomienda el uso de un secador de cabello para evitar que la zona permanezca húmeda favoreciendo la proliferación de hongos que causen una afectación mayor.

Este padecimiento se puede tratar con cremas y medicamentos bajo la recomendación de un médico, por lo que si tienes sospechas de tener una irritación acude de inmediato a consulta general.

Si consideras incómodo hablar de esto con el médico considera también que no solo esto podría afectar tu vida sexual y social, podrías aumentar el riesgo de contraer cáncer. Son mejor unos minutos de bochorno al hablar del tema con el médico que tener un padecimiento prolongado que afecte en muchos casos.

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Fuente: Línea Directa

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