RDC. El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo continúa agravándose y mantiene en alerta a las autoridades sanitarias nacionales e internacionales. El más reciente informe del Ministerio de Salud congoleño reporta 136 muertes probables y al menos 543 casos sospechosos relacionados con la enfermedad en la provincia de Ituri, una de las regiones más afectadas por la emergencia.
Durante una conferencia de prensa, el ministro de Salud, Samuel Roger Kamba, explicó que parte de las víctimas fallecieron en sus comunidades antes de recibir atención médica, mientras que otros casos continúan bajo análisis epidemiológico para determinar si corresponden efectivamente al virus del Ébola.
Zonas con mayor riesgo sanitario
Las brigadas médicas y equipos de respuesta permanecen desplegados en las zonas de Bunia, Rwampara, Lwemba y Nyakunde, donde se ha identificado la mayor concentración de contagios vinculados con la cepa Bundibugyo del virus.
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Especialistas han advertido que esta variante presenta un alto nivel de mortalidad. Médicos Sin Fronteras estima que la letalidad puede ubicarse entre el 25 y el 40 por ciento, situación que ha incrementado la preocupación entre organismos internacionales y autoridades locales.
El brote comenzó a expandirse desde finales de abril y ya se han detectado casos fuera de Ituri, particularmente en Kivu del Norte, donde ciudades como Butembo y Goma han encendido protocolos de vigilancia epidemiológica. Además, la propagación del virus ya alcanzó países vecinos como Uganda y Sudán del Sur.
¿Qué acciones se han tomado para contener la propagación?
Ante el crecimiento de contagios y la expansión regional del virus, la Organización Mundial de la Salud activó una emergencia internacional para fortalecer los mecanismos de respuesta en distintos países africanos.
La medida permitió reforzar controles sanitarios en fronteras, aeropuertos y puntos estratégicos de movilidad, además de intensificar las labores de vigilancia epidemiológica para evitar nuevos focos de transmisión.
Avanzan investigaciones para desarrollar vacunas
Mientras las autoridades intentan contener el brote, distintos centros de investigación trabajan en posibles vacunas para combatir la enfermedad. El director del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de África, Jean Kaseya, informó que actualmente existen tres proyectos en desarrollo.
Entre las alternativas destaca una vacuna basada en ARN mensajero, otra desarrollada con tecnología ChAdOx por la Universidad de Oxford y una tercera impulsada por investigadores de la Universidad de Texas.
El actual brote ya es considerado el decimoséptimo registrado en la República Democrática del Congo desde que el virus fue identificado por primera vez en 1976, lo que mantiene bajo presión a las autoridades sanitarias en una región donde las condiciones de seguridad y acceso médico complican las tareas de contención.