México.- En los Estados Unidos, los errores médicos son la tercer causa de muerte de acuerdo a un estudio realizado por la Universidad Johns Hopkins, siendo la mala comunicación el 70% causante de los “miles de eventos adversos” durante el periodo 1995 al 2005.
De acuerdo con las experiencias del anestesista, Rob Hackett, muchos de estos casos se debieron a la confusión de personal del hospital. Se pedía a estudiantes de medicina terminar una operación cuando los confundían con novatos en entrenamiento.
También, pacientes que sufrían de infarto y no recibían la compresión torácica a tiempo porque nadie en la sala quirúrgica cumplía la orden por que no se dirigían a nadie en específico.

Es así que se comenzaron a crear medidas para lograr reducir estos errores que estaban costando vidas humanas, el #TheatreCapChallenge (Desafío de la gorra en la sala de operaciones).
Según el anestesiologo, la idea de los gorros con nombres fue espontánea: ocurrió mientras leía “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas” de Dale Carnegie.
“Cuanto más lo pensaba, más obvia y fantástica me parecía la idea”, confiesa. “Crea una mejora en la atención al paciente y expone los marcos de atención médica en los que nos basamos para resistirnos al cambio”.
Pero como faltaba la difusión y masificación para tener un mayor impacto, una estudiante para partera, Alison Brindle, propuso usar el hashtag #TheatreCapChallenge en redes sociales, cuenta Hackett.
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Alison Brindle – Student Midwife – England #TheatreCapChallenge pic.twitter.com/xxGUoqttQh
— Alison Brindle (@AlisonBrindle) 19 de marzo de 2018
‘]
Actualmente el hashtag ha sido usado en Reino Unido y Estados Unidos, Australia, España y México según la herramienta Hashtagify. Asociaciones médicas de Australia y Estados Unidos han apoyado esta iniciativa de manera pública.
Algunas lo han agregado a su lista de políticas médicas
“Es una idea simple y gratuita que ayuda a mejorar la comunicación en una emergencia, especialmente en instituciones más grandes donde puede ser más difícil identificar a colegas y caras nuevas”.

Hackett señala que en situaciones de emergencia saber quién es quién puede ser la diferencia, además que explica, “saber los nombres de las personas y sus roles es una habilidad no técnica esencial para el trabajo en equipo”.
Aunque algunas personas critican la iniciativa por verse “poco profesionales” pues al principio lo escribían con plumón, el anestesista tiene argumentos que responden a cada crítica que recibe.
El impacto de este desafío #TheatreCapChallenge en un hospital en Reino Unido, rescató que es más fácil recordar nombres escritos en la gorra que en una placa en el pecho.