El Vaticano.- Con motivo de la “Jornada del evangelio de la
vida”, que congregó a activistas católicos pro-vida de diversas partes
del mundo, el Papa señaló en su sermón de una misa ante miles de
personas en la Plaza de San Pedro del Vaticano, que con frecuencia los
hombres se dejan guiar por ideologías que ponen obstáculos a la vida,
que no la respetan.
El Papa Francisco lamentó hoy que los seres humanos se dejen
llevar por el egoísmo, el interés propio, el lucro, el poder y el placer
que los conduce a despreciar la vida, a no buscar el bien del otro.
Con motivo de la “Jornada del evangelio de la vida”, que congregó a
activistas católicos pro-vida de diversas partes del mundo, el Papa
señaló en su sermón de una misa ante miles de personas en la Plaza de
San Pedro del Vaticano, que con frecuencia los hombres se dejan guiar
por ideologías que ponen obstáculos a la vida, que no la respetan.
“Es la constante ilusión de querer construir la ciudad del hombre sin
Dios, sin la vida y el amor de Dios: una nueva Torre de Babel; es
pensar que el rechazo de Dios, del mensaje de Cristo, del evangelio de
la vida, lleva a la libertad, a la plena realización del hombre”,
sostuvo.
“El resultado es que el Dios vivo es sustituido por ídolos humanos y
pasajeros, que ofrecen un embriagador momento de libertad, pero que al
final son portadores de nuevas formas de esclavitud y de muerte”,
añadió.
La misa fue organizada por diversas organizaciones católicas que
promueven la lucha contra el aborto, la manipulación genética y la
destrucción de embriones, así como todas aquellas prácticas que
contradicen los valores defendidos por la Iglesia.
Se esperaba que el pontífice pronunciase un discurso más claro sobre
estos asuntos, pero finalmente decidió centrarse en una reflexión mucho
más general y espiritual sobre el respeto a la vida.
Aseguró que, cuando el hombre quiere afirmarse a sí mismo,
encerrándose en su propio egoísmo y poniéndose en el lugar de Dios,
acaba sembrando la muerte.
“Jesús es la encarnación del Dios vivo, el que trae la vida, frente a
las obras de muerte, al pecado, al egoísmo, al cerrarse en sí mismos.
Jesús acoge, ama, levanta, anima, perdona y da nuevamente la fuerza para
caminar, devuelve la vida”, indicó.
Asimismo estableció que el cristiano es un hombre espiritual, pero
eso no significa que sea una persona que vive “en las nubes”, fuera de
la realidad o “como si fuera un fantasma”.
“El cristiano es una persona que piensa y actúa en la vida cotidiana
según Dios, una persona que deja que su vida sea animada, alimentada por
el espíritu santo, para que sea plena, propia de verdaderos hijos”,
añadió.LM
Egoísmo y afán de poder desprecian la vida: Papa Francisco
El Papa Francisco lamentó hoy que los seres humanos se dejen llevar por el egoísmo, el interés propio, el lucro, el poder.
Fuente: Internet