RDC. Las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo confirmaron un nuevo repunte del brote de ébola en el este del país, donde ya se contabilizan 389 casos y 63 muertes desde su detección en mayo pasado. El avance de la enfermedad mantiene bajo vigilancia a la región, considerada el principal foco activo de contagio.
El ministro de Salud, Roger Kamba, informó que la tasa de letalidad se mantiene por debajo del 17 por ciento, mientras continúan reforzándose los sistemas de monitoreo epidemiológico para obtener datos más precisos sobre la evolución del brote.
Ituri, el epicentro del brote
La provincia de Ituri concentra alrededor del 95 por ciento de los casos confirmados, aunque la propagación ya se extiende a 25 zonas sanitarias distribuidas en tres provincias del este congoleño, lo que incluye regiones de Kivu del Norte y Kivu del Sur.
Los equipos médicos desplegados en el área mantienen operativos para cortar las cadenas de transmisión, en una zona fronteriza con Sudán del Sur y Uganda, donde el virus ha generado preocupación regional.
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La situación también ha tenido repercusiones fuera del país, ya que Uganda ha reportado 16 casos relacionados con el brote, incluido un fallecimiento derivado de un contagio importado.
¿Qué cepa del virus está detrás de esta epidemia?
El brote corresponde a la cepa Bundibugyo del virus del ébola, una variante con una tasa de mortalidad que puede alcanzar entre el 30 y el 50 por ciento, según especialistas internacionales.
¿Por qué preocupa este brote a nivel global?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que el virus pudo haber circulado durante semanas antes de ser detectado oficialmente, lo que incrementó el riesgo de expansión. Ante ello, se han intensificado las labores de rastreo, monitoreo y atención médica con el objetivo de contener la propagación dentro y fuera de la región afectada.