Estados Unidos. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que realizará una visita a Pekín en abril de 2026 para reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping. El anuncio se produjo tras una conversación telefónica que Trump calificó de “excelente”, en la que ambos líderes revisaron avances en asuntos estratégicos como la guerra en Ucrania, la situación de Rusia, el comercio agrícola, la lucha contra el fentanilo y otros temas económicos clave.
Este viaje se enmarca dentro del seguimiento a su encuentro de octubre de 2025 en Corea del Sur, donde se retomó la comunicación directa tras meses de tensiones comerciales. Tras esa cita, Xi Jinping extendió una invitación formal a Trump para visitar Estados Unidos, marcando la primera visita de Estado durante su segundo mandato. El protocolo previsto incluye una recepción oficial y una cena de gala en Washington.
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Trump destacó que la relación bilateral atraviesa un momento “extremadamente sólido” y que las recientes conversaciones han servido para mantener actualizados los compromisos previamente pactados. Según él, una vez superadas las revisiones técnicas de los acuerdos, ambos países pueden concentrarse en “el panorama general” de su cooperación.
Por su parte, medios oficiales chinos subrayaron la postura de Xi respecto a Taiwán, señalando que su reunificación con China es un principio esencial del orden internacional. Esta declaración coincide con la advertencia de Pekín frente a una posible venta estadounidense de repuestos militares a la isla por 330 millones de dólares.
¿Qué temas quedaron realmente fuera de la agenda entre Trump y Xi en su último encuentro?
En la reunión de Busan del 30 de octubre, ambos líderes decidieron centrar sus esfuerzos en la reducción de aranceles, la flexibilización de restricciones a las tierras raras y un acuerdo para la compra de soja estadounidense, dejando de lado las tensiones sobre Taiwán y otros asuntos militares de la región.