Internacional

Decenas de muertos y cientos de heridos en Kirguizistán

Enfrentamientos étnicos ponen a prueba la capacidad de las nuevas autoridades de controlar la situación en ese país de Asia Central

Moscú.- Al menos 37 personas han muerto y medio millar resultaron heridas en
los enfrentamientos étnicos registrados ayer y hoy en el sur de Kirguizistán y
que ponen a prueba la capacidad de las nuevas autoridades de controlar la
situación en ese país de Asia Central.
El ministerio de Sanidad kirguís informó de que, según los últimos datos, un
total de 523 personas han solicitado asistencia médica, de las cuales 333 han
tenido que ser hospitalizadas, y medio centenar de los heridos se encuentran en
estado grave.
El Gobierno provisional de Kirguizistán admitió que los disturbios en la
ciudad de Osh, centro regional en el sur del país, donde reside una importante
minoría uzbeka, son de carácter interétnico.
“Debemos tomar conciencia de que se trata de enfrentamientos entre dos
etnias. Necesitamos fuerzas para detener a la multitud y poner fin al
derramamiento de sangre”, declaró en la capital del país, Biskek, la
presidenta interina kirguís, Rosa Otunbáyeva.
Los desórdenes tuvieron lugar en el centro de Osh tras una pelea masiva
entre jóvenes kirguises y uzbekos, que degeneró en actos de vandalismo, con
saqueo de comercios y quema de coches, según la agencia oficial Akipress.
El ministerio del Interior kirguís aseguró que sus unidades, puestas en
estado de máxima alerta, han logrado hacerse con el control de la situación y
“desplazar a los grupos de jóvenes agresivos del centro de la
ciudad”.
“Las fuerzas de seguridad han tomado el control de la ciudad, aunque en
algunos sectores todavía actúan grupos violentos”, aseguró en una
conversación telefónica Farid Niyázov, portavoz del Gobierno provisional.
El funcionario explicó que los ministerios del Interior y Defensa han
trasladado a Osh tropas y vehículos blindados y han declarado en la ciudad el
estado de excepción y el toque de queda, que rige desde las seis de la tarde
hasta las seis de la mañana.
Las autoridades han movilizado a un millar de agentes de la policía y
unidades militares para patrullar las calles de Osh, con autorización de abrir
fuego para disolver a los grupos violentos que amenacen la vida de la población
civil.
Sin embargo, medios locales afirman que las fuerzas del orden sólo controlan
el centro de la ciudad, mientras en los suburbios continúan los enfrentamientos
entre diversos grupos y se oyen disparos esporádicos.
Por su parte, los habitantes de la ciudad, preocupados por defender durante
la noche sus casas y comercios de los grupos violentos y los saqueadores,
cortan las calles con improvisadas barricadas, que a su vez impiden la
circulación de las ambulancias y bomberos.
La situación en el sur kirguís fue tratada hoy mismo en la capital uzbeka,
Taskent, en una cumbre de la
Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), alianza
regional que agrupa a China, Rusia y a cuatro países centroasiáticos:
Kazajistán, Kirguizistán, Tayikistán y Uzbekistán.
“Esperamos que la administración provisional de Kirguizistán, que debe
demostrar su legitimidad y capacidad de gobernar, consiga controlar la
situación. La falta de autoridad y control conduce a la violencia”,
declaró en el foro el presidente ruso, Dmitri Medvédev.
Medvédev añadió que “sólo un poder eficaz y capaz de resolver los
problemas políticos y económicos del país puede ganarse la confianza del
pueblo” y anunció la decisión de los líderes de la OCS de prestar urgentemente
ayuda humanitaria a Kirguizistán, considerado el país más pobre de la región.
Al mismo tiempo, Medvédev descartó que la comunidad postsoviética recurra a la Organización del
Tratado de Seguridad Colectiva, su alianza militar liderada por Rusia, para
restablecer el orden en Kirguizistán, al explicar que la misma sólo puede
utilizarse ante invasiones desde el exterior y no en conflictos internos.
La embajada de los Estados Unidos en Biskek expresó su
“preocupación” por los desordenes en el sur de Kirguizistán e instó a
las partes del conflicto a renunciar a la violencia.
Mientras, la nueva líder kirguís denunció que esa violencia es aprovechada
-si no provocada- por fuerzas políticas que “buscan frustrar el referéndum
constitucional convocado para el próximo 27 de junio”.
Agregó que en Biskek “se reparten octavillas contra el Gobierno
provisional y con llamamientos a torpedear el plebiscito”.
Las nuevas autoridades celebran el referéndum para recortar las facultades
del jefe del Estado y convertir el país en una república parlamentaria, y han
convocado para el 10 de octubre elecciones legislativas, tal y como les había
exigido la comunidad internacional.
El Gobierno provisional asumió el control de Kirguizistán tras violentos
choques entre los cuerpos de seguridad y manifestantes opositores en Biskek el
pasado 7 de abril, que llevaron al derrocamiento y huida del país del
presidente Kurmanbek Bakíev, acusado de corrupción y abusos.

Fuente: Línea Directa

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