¿Cómo afecta la menopausia a la sexualidad?

Sinaloa.– La menopausia es una etapa en la vida de la mujer que se caracteriza por el cese de la función reproductiva. Si bien a la mayoría de ellas les ocurre alrededor de los 50 años, ésta puede darse entre los 45 y los 55, considerándose más cerca de los 45 como menopausia temprana y […]

Por: Ana Romero5 de marzo, 2019 Comentarios
Menopausia

Sinaloa.– La menopausia es una etapa en la vida de la mujer que se caracteriza por el cese de la función reproductiva. Si bien a la mayoría de ellas les ocurre alrededor de los 50 años, ésta puede darse entre los 45 y los 55, considerándose más cerca de los 45 como menopausia temprana y tardía alrededor de los 55.

Los efectos psicológicos en la menopausia como, por ejemplo, ansiedad, depresión, irritabilidad, inseguridad, miedo, desconfianza, cambios en la memoria, sentimientos de inferioridad y el más frecuente es el insomnio de iniciación, afectan a la sexualidad de las mujeres, según ha comentado la comentado la psicóloga clínica y sexóloga de la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional, Elena de Iracheta Ruíz.

Este período se caracteriza por un gran número de cambios ocasionados por la disminución de los estrógenos, siendo los más habituales los famosos sofocos, las variaciones de peso, la dificultad para conciliar el sueño, los cambios de humor o la disminución del deseo sexual, entre otros.

Conozcamos por tanto cuáles son los cambios más destacados a nivel sexual:

 Disminución del deseo. El deseo puede verse alterado a lo largo de las distintas fases de la vida, no obstante, suele ser bastante habitual encontrarnos con mujeres que sienten que su libido disminuye durante este período.

Falta de lubricación vaginal. La disminución de estrógenos hace que la lubricación vaginal baje, por lo que para muchas mujeres resulta necesario recurrir a cremas o lubricantes para aportar a la vagina la lubricación que por ella misma ya no genera. Esto es especialmente importante durante las relaciones sexuales puesto que realizar cualquier tipo de penetración (con el pene, los dedos, algún juguete…) puede resultar tremendamente molesto.

Menor intensidad excitatoria. Conseguir los mismos niveles de excitación que teníamos antes de llegar a esta fase resulta ahora más costoso. Debido a la disminución de las hormonas sexuales, los cambios que se producen en el cuerpo ante la respuesta sexual son ahora más lentos y suaves, por lo que se requiere de mayor tiempo de caricias, juegos y estimulación en general para alcanzar el nivel óptimo para el sexo.

Orgasmos menos intensos. Debido a que el suelo pélvico está menos tonificado, algo que como hemos visto se puede trabajar, las contracciones que se producen cuando se desencadena el orgasmo son de menor intensidad, lo que hace que la sensación de placer y relajación cuando éste ocurre no sea tanta como antes de llegar a la menopausia.

Fuente: Línea Directa

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