Indonesia. Las intensas precipitaciones que azotaron la capital indonesia desde la madrugada provocaron diversos daños en la ciudad, entre ellos el colapso parcial del techo de la terminal 3 del Aeropuerto Internacional Soekarno-Hatta, la principal puerta de entrada aérea del país.
El incidente se registró en la sala de abordaje de la puerta 7, donde previamente se habían detectado filtraciones de agua. Gracias a esta advertencia temprana, tanto pasajeros como personal del aeropuerto pudieron evacuar la zona a tiempo, evitando que se reportaran heridos. Videos que circulan en redes sociales muestran cómo el agua se filtraba desde el plafón antes del colapso, cayendo con fuerza en el área afectada durante varios minutos.
Te puede interesar leer: Muere colaborador de la OMS en Gaza tras ataque; suspenden evacuaciones médicas
Yudistiawan, subdirector adjunto de Comunicación y Asuntos Legales del aeropuerto, indicó que el flujo de agua persistió alrededor de cinco minutos en uno de los puntos más críticos. A pesar de los daños, las operaciones del aeropuerto continuaron con normalidad, aseguró la empresa Aeropuertos InJourney, responsable de la terminal y de otras 37 instalaciones en Indonesia. La compañía atribuyó el colapso a las condiciones meteorológicas extremas, con lluvias intensas y vientos fuertes que superaron la capacidad del sistema de drenaje.
Actualmente, los trabajos de reparación están en marcha bajo estrictos protocolos de seguridad, con la intención de rehabilitar completamente la zona afectada para el 8 de abril.
El desplome fue provocado directamente por la acumulación excesiva de agua en el techo, sumada a los fuertes vientos que rebasaron el sistema de drenaje de la terminal, debilitando la estructura hasta ceder parcialmente.
Señalamientos sobre la infraestructura
En medio de la contingencia, usuarios en redes sociales señalaron que no es la primera vez que se presentan incidentes en esta sección específica de la terminal 3.
¿Existen dudas sobre la seguridad de la terminal?
Estas observaciones han generado cuestionamientos sobre posibles fallas estructurales o deficiencias en la construcción, especialmente porque otras áreas del aeropuerto no han registrado problemas similares. La empresa encargada ha reiterado que el colapso se debió a fenómenos climáticos extremos, mientras que las investigaciones sobre la resistencia de la infraestructura continúan abiertas.