Camboya.- Un brutal asesinato tuvo lugar recientemente en la ciudad de Phnom Penh, en Camboya, pues allí un hombre asesinó a su joven esposa, de tan solo 23 años. El sujeto la decapitó justo en frente de su hijo y luego, salió a exhibirla como si de un trofeo se tratara. Este caso sigue dando la vuelta al mundo mientras los internautas se muestran aterrorizados y exigen que no quede impune.
Según el medio Daily Mail, los hechos ocurrieron el pasado viernes cuando el hombre, identificado como Phuong Ratha, discutió con su esposa Ly Srey Nouch. El altercado inició cuando él empezó a acusar a la mujer de presuntamente serle infiel con otros hombres y, ante la negativa de esta, Phuong enfureció mucho más y arremetió violentamente.
Los medios locales señalan que Phuong habría tomado un enorme cuchillo de carnicero y primero le habría cortado la garganta. Una vez que la joven estaba desangrándose, le cortó fuertemente la cabeza; todo esto frente al bebé de un año con el que ambos convivían, su propio hijo. Después del brutal asesinato, el hombre buscó un saco blanco y ahí metió la cabeza de su esposa, se subió a su motocicleta y paseó con ella hasta que la tiró en un páramo, entre los arbustos y matorrales. Luego huyó.
Horas más tarde los vecinos encontraron a la mujer decapitada en el patio de su casa, sobre un enorme charco de sangre, por lo que pusieron en aviso a las autoridades, quienes encontraron poco después la cabeza de Ly Srey Nouch. Posterior a esto, los agentes de policía se dieron a la búsqueda del homicida, a quien se detalló como celoso, violento y abusivo con su pareja. El informe detalla:
La víctima fue encontrada boca abajo en un piso de baldosas con la garganta cortada. Solo la pareja vivía en casa rentada
Las primeras indagatorias permitieron que la policía, un día después, diera con el paradero de Phuong, quien estaba en su ciudad natal (Takeo) a unos 96 kilómetros de donde asesinó a su esposa. El hombre fue aprehendido por policías y aceptó que cometió la brutal matanza porque estaba celoso, ya que expresó:
Estaba celoso porque sentía que mi esposa estaba actuando de manera diferente. No la golpeé antes de matarla. Solo un cuchillo blanco para cortarle la garganta.
Finalmente, el hombre fue llevado a un centro de reclusión y enfrentará un proceso penal ante el Tribunal de Phnom Penh. Ahora la comunidad en Camboya y el resto del mundo exige que se castigue al agresor con todo el peso de la ley, e incluso hay quienes aluden a una pena de muerte por su terrible homicidio.