Alemania. La noche del jueves 2 de octubre, el Aeropuerto Internacional de Múnich suspendió temporalmente sus operaciones tras múltiples avistamientos de drones no identificados, afectando a unos tres mil pasajeros con 17 vuelos cancelados y 15 desviados.
La actividad aérea se detuvo por precaución luego de que varios drones fueron detectados sobre el espacio aéreo del aeropuerto. Un operador mencionó que la situación estaba “bajo control” y que las operaciones se reanudaron a las 5:00 horas, tras considerarse segura la zona.
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Este incidente se suma a una serie de eventos similares en Europa, donde en las últimas semanas drones no identificados han interferido en aeropuertos de Dinamarca y otras regiones, provocando cancelaciones masivas y generando alarma sobre la seguridad aérea. Las preocupaciones aumentan en medio de tensiones geopolíticas, con sospechas de incursiones de drones rusos en espacio aéreo de países de la OTAN como Polonia, Rumania y Estonia.
Aunque no se ha confirmado si los drones en Múnich están relacionados con actividades militares o espionaje, el caso ha reavivado el debate sobre la vulnerabilidad de los aeropuertos europeos. Las autoridades han reforzado la vigilancia y se evalúan nuevas tecnologías y regulaciones para detectar y neutralizar drones antes de que representen un riesgo para las operaciones aéreas.