Nigeria.- Al menos seis personas han muerto
en un ataque contra una iglesia en la localidad septentrional nigeriana de
Piri, en el estado de Yobe, durante un servicio de Nochebuena.
El portavoz de la Fuerza de Acción Conjunta del Ejército de Nigeria, Eli
Lazarus, informó hoy de que los asaltantes atacaron la iglesia en su huida
desde la vecina ciudad de Potiskum, capital económica de Yobe.
El comisario estatal de Policía, Adamu Salihu, confirmó el ataque aunque no
aportó detalles sobre el suceso.
“Nos han informado del ataque, pero no tenemos detalles. Puede que haya
víctimas, pero no hay cifras precisas todavía. Estamos esperando los detalles
de nuestros hombres en la zona”, aseguró Salihu.
El ataque de anoche se produjo a pesar del dispositivo de seguridad desplegado
en Nigeria para prevenir ataques de este tipo durante las celebraciones
navideñas.
Además, ayer el Ejército nigeriano informó de que había hallado y detonado
explosivos en la ciudad norteña de Kano, supuestamente propiedad de terroristas
que pretendían atentar durante las festividades navideñas.
El ataque sucede un año después de que una oleada de atentados, cuya autoría se
atribuyó el grupo fundamentalista islámico Boko Haram, acabara con medio
centenar de vidas en diversos puntos del norte del país.
Aunque todavía no se tiene constancia de que ningún grupo haya reivindicado el
atentado, la zona (norte de Nigeria) y los objetivos (una iglesia) cuadran con
los elegidos habitualmente por Boko Haram.
El nombre de este grupo significa en lenguas locales “la educación no
islámica es pecado”, y sus miembros luchan presuntamente por imponer la
ley islámica en el país, de mayoría musulmana en el norte y preponderancia
cristiana en el sur.
Desde 2009, cuando la Policía acabó con el líder de Boko Haram, Mohammed Yusuf,
los radicales mantienen una sangrienta campaña que ha causado unos 1.400
muertos, según la organización de defensa de los derechos humanos Human Rights
Watch (HRW), aunque el Ejército de Nigeria asegura que las víctimas son más de
3.000.
Pero HRW, al igual que Amnistía Internacional (AI) y otras organizaciones
internacionales de defensa de los derechos humanos, también han denunciado
numerosos abusos por parte de las Fuerzas de Seguridad de Nigeria.
Con unos 170 millones de habitantes integrados en más de 200 grupos tribales,
Nigeria, el país más poblado de África, sufre múltiples tensiones por sus
profundas diferencias políticas, económicas, religiosas y territoriales.IN