Costa Rica.- A finales de 2018, la victima de apellido Alvarado presentó una denuncia en contra del exsacerdote Mauricio Víquez Lizano al enterarse que otros tres hombres lo acusaban de haber sufrido abusos sexuales por parte de Víquez.
En 2003 Alvarado servía como monaguillo y ayudante en la iglesia San Juan Bautista en Patarrá de Desamparados, la cual dirigía Mauricio Víquez.
Michael Rodríguez, Anthony Venegas y Carlos Muñoz son los nombres de los hombres que denunciaron a él exsacerdote, con estas Víquez sumaba un total de 61 delitos sexuales en contra de menores de edad. Sin embargo, el Tribunal Penal de Desamparados declaró prescritas esas denuncias.
Aun así, los tres hombres apoyaron y acompañaron a Alvarado en todo el proceso y estuvieron presentes la mañana del juicio, al escuchar la sentencia, las victimas se abrazaron al borde de las lágrimas
“Me han sostenido mi esposa y mis dos hijos. Hoy sentí una liberación total. El fantasma que acarreaba desde los 12 años desapareció” declaró Alvarado a la prensa.

Mauricio Víquez Lizano recibe la sentencia a 20 años de prisión por violación y abuso sexual por pruebas que los jueces consideraron suficientes, el exsacerdote salió de Costa Rica en enero de 2019 tras haber sido denunciado en octubre de 2018 por violación contra un menor de edad.
El 19 de febrero de 2019, un juzgado penal de Costa Rica emitió una orden de captura internacional en su contra y en agosto del mismo años Víquez fue detenido en la localidad de San Nicolás de los Garza, Nuevo León, México, tras una investigación conjunta entre las autoridades costarricenses y mexicanas.
El mismo febrero de 2019 fue expulsado de la iglesia católica tras salir a la luz su caso y las múltiples denuncias en su contra.