México. – La Copa del Mundo 1986 fue un torneo lleno de curiosidades, resiliencia, momentos únicos y emociones que se encargaron de convertir a México en un “templo” del futbol mundial, pues más allá de convertirse en el primer país de la historia en albergar dos veces la justa veraniega, parece que el propio futbol lo eligió para dar vida a uno de los torneos más recordados de todos los tiempos.
Originalmente el torneo no se llevaría a cabo en suelo azteca, pues Colombia había ganado la sede en 1974 tras ser la única propuesta del continente americano. Sin embargo, para 1982 los cafetaleros anunciaron que no estaban en condiciones de cumplir lo pedido por FIFA, dejando en el aire la sede a solo 4 años de inaugurar el torneo.
México gana candidatura a Estados Unidos, Brasil y Canadá
Desde el instante que los sudamericanos anunciaron su baja como anfitriones, múltiples países del continente iniciaron sus trabajos y propuestas para ser sedes emergentes del certamen, incluyendo opciones en latitudes futboleras como Brasil y México, así como también gigantes en infraestructura como Estados Unidos y Canadá.
Tras meses de trabajos de cada sede y conseguir “aterrizar” un proyecto en forma, solo los tres países norteamericanos se presentaron a las votaciones de emergencia en mayo de 1983. Escenario donde Estados Unidos renunció a su candidatura para postularse como sede del Mundial 1994, dejando a México la “mesa servida” para ganar la sede 1986 por unanimidad.
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El año en que México se levantó de los escombros
A pesar de contar con todos los requisitos FIFA gracias a la infraestructura del certamen de 1970, llegar a la inauguración del segundo mundial no fue algo sencillo para el país, pues en medio se vivió uno de los momentos más recordados y significativos en la historia moderna de México: el terremoto del 85.
Corría la mañana del jueves 19 de septiembre de 1985 cuando un terremoto de 8.1 grados en la escala de Richter sacudió al centro y sur del país, derivando en más de 3 mil víctimas mortales, 30 mil heridos, 150 mil damnificados, 30 mil viviendas destruidas y más de 60 mil con daños.
Aunque esto podría haber debilitado por completo la moral nacional, México se reagrupó como nación para ayudarse los unos a los otros en medio de una crisis que afectó a múltiples estados, dando pie a un sentimiento nacionalista y de unión que se arrastró hasta el certamen mundialista.
La tijera de Negrete y el ansiado quinto partido
El torneo se inauguró el 31 de mayo con sede en el ya mítico Estadio Azteca, dando pie a semanas de competencias que culminaron con la gran final el 29 de junio en el recinto antes mencionado. Una fiesta deportiva donde la “cereza del pastel” fue la gran actuación de la selección local.
México avanzó como primeros del Grupo B después de una fase de grupos invicta donde venció 2-1 a Bélgica, 1-0 a Irak y empató 1-1 ante Paraguay, alcanzando así la ronda de octavos de final. Fue en dicha instancia donde los aztecas avanzaron por primera vez al quinto partido, venciendo 2-0 a Bulgaria en un juego que será recordado en la eternidad por el golazo de tijera de Manuel Negrete.
Finalmente, la historia para la selección local terminó en los cuartos de final, pues tras un empate de 0-0 ante Alemania Federal, fue en la tanda de penales donde los aztecas sucumbieron ante los europeos y eventuales subcampeones por marcador de 1-4.
Diego Maradona alcanzó la inmortalidad en México 86
Parte de la mística de este certamen fue la coronación de Argentina como una selección dos veces campeona del mundo, incluyendo en sus filas a un Diego Armando Maradona que en este torneo alcanzó su estatus de inmortal dentro del futbol mundial gracias a su gran participación llena de destellos y polémicas.
“El Diego” anotó cinco goles a lo largo del Mundial, pero dos han trascendido más allá de su tiempo. Argentina enfrentó a Inglaterra en los cuartos de final en medio de tensiones tras la Guerra de las Malvinas, fue ahí donde el “10” se hizo presente marcando primero “la mano de Dios” al elevarse por los cielos del Estadio Azteca para rematar con su puño un centro y anotar el 1-0.
Minutos más tarde mostró su magia con el apodado “gol del siglo” dejando en el camino a cinco ingleses para anotar solo frente al arco el 2-0 que encaminó a su país a las semifinales.
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Estadio Azteca y su consagración en Copas del Mundo
El “Coloso de Santa Úrsula” construyó su estatus como uno de los recintos más importantes del futbol mundial gracias a su protagonismo en ambos certámenes en suelo mexicano, siendo sede del “Partido del siglo” entre Alemania e Italia en 1970 y contando con dos de los campeonatos más icónicos: los de Pelé y Maradona.
En 1970 el Estadio Azteca ya había sido sede de la coronación de Pelé como “El Rey” del futbol al ser el único con tres campeonatos mundiales, pero en 1986 logró ser la sede de otra coronación de gloria que tuvo como protagonista a Diego Maradona, haciendo al estadio mexicano en el sitio donde los dos mejores futbolistas del siglo XX alcanzaron su inmortalidad.