Culiacán, Sin.- Fue una noche portentosa,
con ritmos latinos con tratamiento de jazz, la que ofreció el cuarteto El Arrabal Guapachoso Jazz, en el Patio
del Centro Sinaloa de las Artes Centenario, del Instituto Sinaloense de
Cultura, donde el público que llenó la sección de butacas aplaudió entusiastas
las interpretaciones del grupo liderado por Thalía ?Jazz? Arredondo, una
cantante de cálida voz, originaria de El Fuerte.
Lo anterior, en el Foro de las Artes de
dicho recinto cultural, que empieza con pie derecho la etapa pos vacacional de
Semana Santa, y que lució una de sus mejores noches, con buenas
interpretaciones, una buena voz y un ritmo verdaderamente sensacional.
El cuarteto es integrado además por Adán
Flores en el piano, Luis Ugalde en la guitarra y Ana Luisa Pineda en las
percusiones, y el repertorio para esta noche se integró con boleros, tangos,
composiciones propias y piezas de jazz clásico, e instrumentales. Ellos tocan
con éxito en espacio del Distrito Federal y la percusionista es alumna de la
Escuela Superior de Música del ISIC.
Abrieron con el bolero ¿Quién será?, del mochiteco Pablo
Beltrán Ruiz y Luis Demetrio, para seguir con dos piezas inéditas, de la
autoría de Thalía Arredondo: Ronda,
que dijo que es parte de un libro o de una obra más general, y Benito Bodoque, sobre un gato que no
deja dormir.
Luego, en la sección de boleros, Perfidia, de Alberto Domínguez, y Veinte años, de María Teresa Vera, que
puso a bailar a algunos en los portales del patio del edificio del Antiguo
Mesón San Carlos.
Posteriormente, el tango Nostalgia, de Carlos Gardel, cantado con
fuertes dosis de jazz y con similar pasión en la voz.
El grupo sólo interpretó Caravan, de Juan Tizol, y después regresó
Arredondo para interpretar sólo reconocidas piezas de jazz: Nature boy, de Edén Ahbez, The man I Love, de George e Ira
Gershwin, y Feelin? Good, de Anthony Newley y Leslie Bricusse.
El final fue apoteósico cuando la
cantante se retiró entre aplausos cantando esa última pieza, pero hubo de
regresar para conceder dos piezas más: The
mascarade, de Leon Russell, y cerrar con So danco samba, de Vinícius de Moraes y Tom Jobim.
Fue una buena noche, con un público que
mostró un entusiasmo formidable, sobre todo en la parte dedicada a las piezas
de jazz, aunque en general, la voz de la cantante es muy buena, el piano es
preciso, las percusiones (cajón peruano, platillo y una sonaja), y la guitarra
crearon un buen ambiente en este espacio.IN
Un Centenario muy arrabal
Con boleros y tangos, con ritmos guapachosos, el cuarteto El Arrabal Jazz, sorprendió en el Patio del Centro Sinaloa de las Artes Centenario
Fuente: Internet