Culiacán, Sin.- Con utilería de época, un
silencio total, y una escena que llamó la atención por el recorrido de un ataúd,
cargado por personas vestidas también en época, se presentó la ópera La traviata, de Giuseppe Verdi, en tres
actos que el público disfrutó, en una coproducción del Instituto Sinaloense de
Cultura y del Instituto Nacional de Bellas Artes, con las actuaciones del
barítono Jesús Suaste, la soprano Claudia Cota, y el tenor Ricardo Rodríguez
con la actuación de miembros del Taller de Ópera de Sinaloa y el Coro
Vocacional ISIC.
Con la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las
Artes, la dirección concertadora del maestro Rogelio Riojas, se presentará en
segunda función este sábado 29 de marzo en el mismo lugar.
También participaron en el montaje Liliana
Salazar, Erick Carrillo, Rafael Romero,
Augusto García, Carlos Santos, Omar Angulo, Daniel Gallardo, entre otros,
miembros algunos del Taller de ópera y otros egresados.
La obra, basada en la novela La dama de las camelias, de Alejandro
Dumas hijo, narra una historia de amores contrariados, entre Violetta, una
cortesana que pasea su soledad entre grandes fiestas en París, y el noble Alfredo Germont.
El primer acto consta de la fiesta donde el
alegre grupo se amanece al son de la pieza Libiamo
ne’ lieti calici (Bebamos?) y al final de la cual, él le declara su amor al
son del aria Un dì, felice, eterea (El día que
te conocí) cuando ella ya manifiesta los síntomas de su mortal enfermedad.
Y cierra con la pieza cantada por Violetta Sempre
libera (Siempre libre), con la
voz de Alfredo que le responde desde la calle.
A lo largo de la historia podemos ver el
sacrificio de la cortesana que debe rechazar al único gran amor de su vida
cuando el padre de Alfredo se lo suplica, ya que su mala reputación como
cortesana daña a la familia, lo que provoca un rompimiento, un duelo y la
deshonra pública de ella, quien consumida por la tisis, se halla al final
moribunda y sola.
La reconciliación llega en medio de las
fiestas de la Ciudad Luz, pero ya es tarde. El tercer acto es sumamente
emotivo, con el arrepentimiento del padre de Alfredo y la desgarradora muerte
de Violetta en brazos de su amado.
La dirección de escena fue a cargo del
experimentado en dirección teatral Rodolfo Arriaga, la ambientación de la
escenografía corrió a cargo de los Alumnos de la Universidad Casa Blanca, el
maquillaje del equipo del Señor Jesús Bernal, y la caracterización de
maquillaje a cargo de Marchely Olvera, y una participación también del Ing.
Luis Armando Kuroda en la cubierta del piso en las escenas.
Los boletos para la segunda función continúan
en taquilla a 100 pesos en la planta alta y 200.00 en la planta baja, y
disfrute del primer final de Escena 2014
del ISIC.IN
Un amor prohibido en el Villavicencio
El programa Escena 2014 del ISIC, cierra la primera etapa, con el amor prohibido de la obra de Verdi
Fuente: Internet