Culiacán,
Sin.- Con una vívida muestra del patrimonio cultural chileno, el espectáculo Tesoros
Humanos Vivos con el grupo Los Chinchineros, originarios de Chile, es uno de
los grandes atractivos del Festival Cultural Sinaloa 2015, que se presentará en
los municipios de Choix el miércoles 14 para en los días siguientes continuar
de gira por El Fuerte, Guasave, Sinaloa, Salvador Alvarado, Mocorito,
Badiraguato, Navolato, Elota y Cosalá.
Ellos
estarán el miércoles 14 en la plazuela de Choix, el jueves 15 en la plazuela de
El Fuerte; el viernes 16 en el Patio del Ayuntamiento de Guasave, el día 17 en
la explanada del Ayuntamiento de Sinaloa Municipio, el día 18 en la Plazuela de
Guamuchil, el 19 en la Plazuela de Mocorito, el 20 en el Zócalo de Badiraguato,
el 21 en la Plazuela de Navolato, el 22 en la Plazuela de Elota y el 23 en la
plazuela de Cosalá, todos a las 19:00 horas.
Traerán a
las calles y plazas de Sinaloa el patrimonio sonoro de las calles andinas, que ha
sobrevivido al paso del tiempo y al avance tecnológico. Es posible localizarlo
en plazas y mercados de Santiago o Valparaíso.
Acompañado
siempre de un organillero, está invariablemente rodeado de gente que mira su
acto. Con sus manos sostiene un par de varas con las que golpea rítmicamente un
bombo o chinchín colgado a su espalda, y sobre el cual hay un par de platillos
que regalan su metálico sonido al compás del pie al que estén atados por una cuerda.
Por si esto fuera poco, también toca un triángulo.
Este hombre-orquesta
y su acompañante organillero son desde la década de 1920 una aportación chilena
a la música urbana del mundo.
Nacieron
en la región metropolitana de Santiago de Chile. Fue don Lázaro Kaplán quien comenzó
esta tradición, en Santiago de Chile en la década de1920 (puede que incluso un
poco antes), cuya función era acompañar al organillo (los chinchineros solos
sin organillo son producto de una época en que los organillos chilenos
permanecían en mal estado, pues no tenían quién los reparara), y tocaba el
chinchín y el bombo apoyado en el organillo (sin bailar).
Años
después algunos comenzaron a imitar esta costumbre, todavía sólo en la región
metropolitana. En la década de 1930 comienza su oficio el chinchinero vivo más
antiguo en la actualidad, don Héctor Lizana Gutiérrez, quien conoció a don
Lázaro Kaplán.
Fue don
Héctor quien inventó el baile del chinchinero tal y como lo conocemos (antes algunos
chinchineros hacían tímidos movimientos, pero no un verdadero baile) a fines de
la década del treinta.
Antiguamente,
el organillero era acompañado por otros personajes como el fotógrafo, el
suplementero, el afilador de cuchillos, el farolero que indicaba la hora. A
medida que pasó el tiempo, cada personaje se fue independizando. Sólo el
organillero y el chinchinero continuaron trabajando como grupo, representando la
cultura y tradiciones del pueblo chileno.
WM
Tesoros humanos en el Festival Cultural 2015
El grupo Chinchineros recorrerá todo el estado de Sinaloa
Fuente: Internet