México.-
Orgulloso Pepe Aguilar presentó a la tercera generación de los Aguilar,
en su concierto en el Auditorio Nacional, mismo en que le fue entregado
un reconocimiento por las altas ventas de su actual álbum “Lástima que
sean ajenas”.Luego de seis años de no pisar el Coloso de
Reforma, Pepe Aguilar volvió brillar en este escenario, donde no solo
dejó un grato sabor de boca en los asistentes, sino que hizo la fiel
promesa de regresar pronto a la ciudad, “soy un tonto por haber dejado
pasar tanto tiempo, pero ya estamos aquí”.Una y otra vez,
el intérprete se lamentó la larga ausencia, sin embargo para su público
solo bastó su sola presencia en el escenario para compartir con él, las
casi tres horas de concierto, donde lo mismo canto balada, que
acompañado del mariachi o la banda.Aplausos, ovaciones
fueron insuficientes para demostrarle al charro el gran cariño de su
público, aunque él se dejó llevar por la emoción y no dudo regalarles
algunas toallas con las que se limpia el sudor, que el público atesoró,
al igual que los apretones de mano.”100 por ciento
mexicano”, “Por una mujer bonita”, “Me vas a extrañar”, “Recuérdame
bonito”, “Perdóname”, “Chaparrita consentida”, fueron parte del
repertorio de Pepe Aguilar, quien comento “encantado de estar con
ustedes este día de difuntos, de las calacas, esta noche que también va
ser muy romántica”.”Además debo decir, que como extrañe
mucho este escenario, vengó dispuesto a estar hasta como las tres de la
mañana”, dijo el intérprete, quien cobijado por el cariño de su público
hizo gala de su voz con “Mi credo”, “Ni contigo ni sin ti” y como buen
charro no podía evitar recordar a uno de los pilares de la música
mexicana José Alfredo Jiménez.Pero sin duda el momento más
emotivo y que el mismo Pepe deseaba compartir, fue la presentación de
Leonardo y Angela, sus hijos, quienes dieron muestra de que por sus
venas corre el talento Aguilar heredado de sus abuelos y por su puesto
de su progenitor, quien discretamente se los encargo a su público.Pero
en esta noche tan familiar, no todo fue perfecto ya que los nervios
hicieron presea de Leonardo, quien tuvo un tropiezo con la letra al no
recordar la canción, mientras que para la pequeña Angela su carisma e
inocente coquetería, en combinación con su voz la llevó a interpretar
más de una canción, mientras que el público pedía más.Mientras que Pepe a un costado del escenario veía con orgullo, a quienes son la tercera generación de los Aguilar.Recordando
que la música mexicana ha sido el género que le ha dado infinidad de
satisfacciones, Pepe no podía dejar fuera “Albur de amor”, que en su
momento también fue cantando por su padre, Antonio Aguilar, fallecido
hace algunos años y quien le inculco el amor por la música.Pero
otro homenajeado en la velada, fue el charro de Huentitan, de quien
dijo sin temor a equivocarse es una de las mejores voces que han
existido y existen, “Viva Vicente Fernández” y tras esto sonaron los
acordes “Acá entre nos”, “Lástima que seas ajena” y “Hermoso Cariño”.Robando
los aplausos que se combinaron con la emoción, tras recibir un
reconocimiento por las altas ventas de su actual álbum, “Lastima que
sean ajenas”, que es el número 24 en su carrera y mismo que dedica a
Vicente Fernández.Sus hijos Angela y Leonardo, así como el
periodista Oscar Mario Beteta fueron los encargados de entregar esta
distinción, que también anunciaba la recta final de la presentación, en
la que también se hicieron presentes temas como “El autobús”, “Miedo”,
“Por mujeres como tú” y “Toro viejo”.CHG
Regresa Pepe Aguilar al Auditorio Nacional acompañado de sus hijos
Luego de seis años de no pisar el Coloso de Reforma, Pepe Aguilar volvió brillar en este escenario
Fuente: Internet