México.- Mucho se ha hablado de la discriminación hacia el género masculino que tiene menos días para festejar que las mujeres, de que no tienen un día para celebrar y que se confinan a largas horas de trabajo con un mínimo de reconocimiento, pero nada más alejado de la realidad.
Y es que aunque no se hagan las grandes celebraciones, o se pongan en rebaja las cadenas comerciales, o les reserven un lugar para compartir el pan y la sal como sus congéneres, los jefes del hogar sí tienen una fecha internacional en la que pueden decir “es mi día” y esa es hoy 19 de noviembre.
Este logro fue gracias al Dr. Jerome Teelucksingh, profesor de historia de la Universidad de las Indias Occidentales en Trinidad Tobago, que estableció el 19 de noviembre de cada año como el Día Internacional del Hombre, fundado en 1999.
“Esta fecha tiene como objetivo celebrar los valores masculinos positivos y concienciar sobre los problemas sociales a los que se enfrentan los hombres y niños”.
Además, en sus estudios resaltó los grandes problemas a los que se enfrenta el género masculino, lo que pone en alerta a este sector de la población y a las propias autoridades, que deben impulsar más acciones para prevenirlo.
• 3 de cada 4 suicidios son hombres.
• 2 de cada 3 muertes violentas son sufridas por hombres.
• Los hombres mueren 6 años más jóvenes que las mujeres en promedio.
• Los niños tienen un rendimiento inferior al de las niñas en todas las etapas de la educación.
• Los padres que quieren participar más en la vida de sus hijos se enfrentan a una serie de barreras.
Los principales objetivos del Día Internacional del Hombre” son:
• Valorar los modelos de conducta masculinos
• Reconocer la contribución de los hombres y los niños
• Mejorar la salud masculina
• Lucha contra la discriminación y las desventajas
• Fomentar relaciones de género positivas
• Hacer del mundo un lugar más seguro para todos
Así que hombres del mundo ¡a festejar más y quejarse menos! ya que no se necesita un día para celebrar la vida, los alcances a los que tienen derecho y porqué no, a reunirse con sus amigos y felicitarse entre sí.