Culiacán.-
Una noche de primer nivel y de tono internacional se vivió en el teatro Pablo
de Villavicencio, donde el coro de la Ópera de Sinaloa, acompañado por la
Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes, llenó cada rincón del teatro con los
coros de grandes piezas corales, todas ellas extraídas de grandes óperas,
dentro del concierto extraordinario Grandes
Coros de Ópera.
Los
asistentes pudieron deleitarse con el magnificente Coro de los Gitanos, de la ópera El trovador, el evocativo y enternecedor Va pensiero (Vuela, pensamiento?) de la ópera Nabucco, de Verdi,
pero también con temas de Puccini y de Wagner, con la participación de la
OSSLA, bajo la dirección del Maestro Gordon Campbell.
El
coro de la Ópera de Sinaloa, que dirige el barítono Marco Antonio Rodríguez,
participó así en su primer gran programa, después de dejar atrás, apenas en diciembre pasado, su formato
como Coro Vocacional del Instituto Sinaloense de Cultura.
El
programa abrió con el Preludio 1er. acto y
la Escena
Inicial de la ópera La Traviata, de
Giuseppe Verdi, para continuar con elVa
Pensiero (de Nabucco).e Giuseppi Verdi. Continuó con El Coro de las Criadas (de la ópera Don Pascuale, de Donitzetti), el
Coro de los Gitanos (de El trovador,
de Verdi), para cerrar la primera parte con la Gran Marcha (de la ópera Aída,
de Verdi), en la que destacan las trompetas y las poderosas voces del coro en
la recepción real. Fue una pieza muy aplaudida y, como las otras, sumamente
evocativa, de tan conocidas.
La
segunda parte se integró con verdaderas joyas corales, con el Coro reforzando
las participaciones de sus solistas, en piezas como el Preludio al 4to. Acto; el
coro A deux cuartos, y Le voci (todas de Carmen, de Bizet, otra ópera muy conocida en la localidad); Din Don (el famoso Coro de las Campanas, de Payasos,
de Leoncavallo).
Interpretaron
además el famoso Coro A Boca Chiusa (A boca cerrada, de la ópera Madame Butterfly, de Puccini), que logró
conmover a los presentes.
De
Richard Wagner se recrearon bellísimas páginas como el coro de La Procesión de ElsaaCatedral (de la
ópera Lohengrin, de Wagner), seguida
de la Marcha Nupcial (de las mismas
páginas de Lohengrin), para cerrar en
grande con una pieza de Rimsky-
Korsakov: La Procesión de los nobles (de
la ópera Mlada), con sus regias
fanfarrias y la perfecta comunión entre voces e instrumentos, para dar un digno
cierre a una gran noche de música. Luego los aplausos finales, los bravos, y el
agradecimiento de los oyentes hacia músicos y coristas.
Una
noche que suspendió por el gran nivel presentado.CHG
Primer nivel con ?grandes coros de ópera? en el TPV
Una presentación de tono internacional con talento forjado en Sinaloa
Fuente: Internet