México. La confirmación de Bad Bunny como protagonista del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX en 2026 ha desatado una fuerte polémica en Estados Unidos. Una petición en línea que solicita reemplazar al cantante puertorriqueño por George Strait ha reunido más de 50 mil firmas, reflejando un choque cultural entre quienes impulsan la diversidad y quienes defienden la tradición musical del país.
Los promotores del documento argumentan que Bad Bunny “no representa los valores familiares ni la cultura estadounidense”, mientras que George Strait sí encarna la identidad musical estadounidense. Por su parte, los seguidores del artista boricua defienden su participación, señalando que simboliza la presencia latina y la diversidad generacional en la música global.
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Benito Martínez Ocasio, el nombre de pila de Bad Bunny, ha revolucionado la industria musical con su fusión de ritmos urbanos, mensajes sociales y una estética irreverente. Durante cuatro años consecutivos, ha sido el artista más reproducido en Spotify y ha llenado estadios en América, Europa y Estados Unidos, consolidándose como un referente de la nueva era musical.
No es la primera vez que la NFL apuesta por talento latino: en 2020, Shakira y Jennifer Lopez ofrecieron una actuación histórica que combinó ritmos latinos, español y mensajes de inclusión, estrategia que ahora busca repetir con Bad Bunny.
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¿Por qué genera tanta controversia la elección de Bad Bunny para el medio tiempo del Super Bowl?
La polémica se ha extendido al ámbito político. La gobernadora de Dakota del Sur, Kristi Noem, criticó la participación del artista y su mensaje provocó rechazo de activistas y defensores de derechos civiles. A pesar de la petición y las críticas, ni la NFL ni Roc Nation han indicado cambios: la actuación de Bad Bunny sigue confirmada, como parte de un esfuerzo por atraer al público joven y las audiencias latinas, consolidando la diversidad como eje del espectáculo.