Ciudad de México.- El cantante y compositor Pepe Aguilar es un apasionado de su
profesión y desea que el público le reserve un lugar al lado de figuras
de la música como Jorge Negrete, Pedro Infante y, por supuesto, su padre
Antonio Aguilar. “Ojalá que algún día pudiera estar más
‘abajito’, pero también me gustaría ser recordado con cariño, como
ocurre con estas grandes figuras de la música”, señala Aguilar, quien
considera que es una persona que pasa por un buen momento.Fue
así que grabó su disco número 24 que lleva por nombre “Lástima que sean
ajenas”, en el que incluye 10 temas emblemáticos en la carrera de
Vicente Fernández, entre ellos “Acá entre nos”, “Por tu maldito amor”,
“Lástima que seas ajena”, “Hermoso cariño”, “La ley del monte” y “Qué
bonito, qué bonito”, entre otras.Aguilar, quien nació en
San Antonio, Texas, el 7 de agosto de hace 45 años debido a que sus
padres estaban de gira en ese lugar, no recuerda con exactitud cuándo
empezó a cantar, aunque él mismo ha visto fotos que refieren que debutó
en el Madison Square Garden de Nueva York a la edad de tres años.Sin
embargo, asegura que es tal la pasión que siente por comunicarse a
través de la música, que está seguro de que cantó antes esa edad.Apunta
que se considera una buena persona y lo atribuye a que nació y creció
dentro de una familia unida conformada por Flor Silvestre y Antonio
Aguilar (fallecido en 2007), también dedicados a la música y a la
actuación, preocupados siempre por inculcarle valores que lo han ayudado
a superarse como persona.Entre los valores que sus
padres le infundieron destaca el prepararse con esmero para ofrecer al
público algo digno en el género que fuera, y esto viene a colación
porque en su juventud tuvo que decidir si cantaba en una banda de rock o
en el género regional mexicano.La resolución fue
iniciarse musicalmente en una banda de rock, aunque pronto se dio cuenta
de que en la música mexicana lograría la consolidación y fue así que en
1989 grabó su primera producción discográfica llamada “Pepe Aguilar con
tambora”.Sus inicios como intérprete no fueron fáciles.
Pepe necesitaba aprender técnicas en el canto y don Antonio fue un ”
gran, gran, gran maestro”, que aunque no le dio clases formales de
vocalización, sí le compartió tips acerca de cómo respirar.”Recuerdo
que mi padre tenía una gran técnica de respiración, primero gracias a
su intuición, pero también gracias a su conocimiento, lo que le daba la
posibilidad de modular la voz como él quería”, señala Aguilar, quien ha
destacado en el mundo musical por sus interpretaciones de “Por una mujer
bonita” y “Miedo”.Pepe considera que es un cantante que
trata de revitalizar constantemente su carrera y puede grabar en rock
pop, en ranchero, con banda, como mejor se sienta en el momento, lo
único que busca es grabar producciones auténticas que le permitan
mostrar al público productos de calidad.Y es que Pepe
desea que la gente también lo recuerde como una buena persona, honesta,
como alguien que hace bien las cosas, siempre con el cometido de “hacer
avanzar a tu ‘prole’, es decir, a las nuevas generaciones”.Ahora
que sus hijos Ángela y Leonardo han incursionado en el mundo de la
música, Pepe reflexiona que están en plena etapa de formación, por lo
que desea trabajar con ellos para lograr un cambio positivo.”Uno
debe estar consciente de que los hijos son una oportunidad para la raza
entera de que luches y formes jóvenes que sean mejor que uno. De esta
forma contribuyes con tu raza, con tu generación, con la sociedad, con
tu país”, subraya el cantante que opina que su padre fue un grande en
todos los sentidos.Respecto a su madre, la cantante y
actriz Flor Silvestre, famosa por su interpretación del tema “Cielo
rojo”, Pepe la define como “una persona con gran integridad artística y
un talento como pocas lo tienen, además de una belleza impresionante”,
pero sobre todo, respetuosa del prójimo y del mundo.Esos
consejos tan simples son los que han llevado a Pepe a ser un individuo
honesto y respetuoso, y en el trabajo diario “se nota si lo eres o no,
para muestra un botón”.Cuando Pepe decidió hacer “Lástima
que sean ajenas”, debido al cariño a Vicente Fernández, se percató de
que era una gran responsabilidad lo que iba a hacer; sin embargo,
decidió continuar el proyecto que le llevó aproximadamente ocho meses y
medio para concretarlo, y asegura que se tomó el tiempo necesario para
concluir con un trabajo de alta calidad. Pepe le hizo
llegar a Vicente Fernández el material discográfico antes que a nadie, y
lo acompañó con una carta en la que le explicó los motivos de haber
realizado el álbum. Entre éstos, por la admiración que siente por “El
Charro de Huentitán”.En cuanto a la salud de Fernández,
Pepe le desea una total recuperación y espera que continúe muchos años
más “haciendo lo que él quiera dentro del medio artístico, ya sea
cantando en vivo, en programas de televisión, en radio, donde él quiera,
pero que siga vivo muchos años más”.El intérprete, que
se ha hecho acreedor a cinco Premios Grammy, dos de ellos americanos,
apunta que en “Lástima que sean ajenas” se trató de respetar lo más
posible la música, la interpretación y a la vez hacer una versión
distinta de las canciones incluidas en el álbum que esta semana fue
lanzado en Estados Unidos.Pepe, quien ha vendido más de
10 millones de discos en México y en Estados Unidos, se define como una
persona curiosa que constantemente está en la búsqueda de algo nuevo; se
considera como un humano al que le gustaría tener más conciencia para
poder disfrutar más de los momentos que le regala la vida.TJ
Pepe Aguilar desea ser recordado como un grande de la música
Quiere brillar entre figuras como Jorge Negrete, Pedro Infante, Antonio Aguilar y Vicente Fernández; dice que le gusta entregar productos de calidad
Fuente: Internet