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Ofrece OSN gala con obras de Lutoslawski y compositores rusos

Sasha Rozhdestvensky, violín solista; Carlos Miguel Prieto, conductor

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Ciudad de México.- La Orquesta Sinfónica de Minería (OSM) presentó, fin semana pasado
-Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario (CCU)-, su
Séptimo Programa de la Temporada de Verano 2013. Velada de
particular significado por el tributo a Witold Lutoslawski (1913-1994)
en su centenario con la glosa de su composición “Juegos venecianos” y la
presencia del concertino ruso Sasha Rozhdestvensky, a quien Yehudi
Menuhin considera como “uno de los violinista más talentosos y refinados
de su generación”.Recepción, bajo batuta del titular
Carlos Miguel Prieto, completada con piezas de los rusos Dmitri
Shostakovich (1906-1975): “Concierto No. 1 para violín y orquesta”;
Sergei Prokofiev (1891-1953): Suite de “Guerra y paz”, y Piotr Ilyich
Chaikovsky (1840-1893): “Obertura solemne 1812”.Sala
Nezahualcóyotl del CCU con lunetas agotadas en la platea baja, y palcos
de los pisos superiores y balcones a un 95 por ciento de su capacidad.
Público incondicional de la OSM en la penúltima transmisión de esta
Temporada veraniega.Inició el agasajo con Lutoslawski y
sus “Jeux Vénitiens” (Parte I, Parte II, Parte III, Parte IV), que el
músico polaco dio a conocer en Venecia (abril de 1961).”En
1960 escuché un fragmento del ?Concierto para piano?, de John Cage, y
esos pocos minutos habrían de cambiar decisivamente mi vida (…) me di
cuenta de que podría componer música de manera diferente a la de mi
pasado”, declaró Lutoslawski, tras el estreno, para precisar las raíces
de esta curiosa y breve obra.Antes de iniciar la
ejecución Carlos Miguel Prieto comunicó al auditorio algunas de las
características de la música del compositor europeo haciendo énfasis, en
este caso, en los recursos aleatorios utilizados por el autor de
“Mi-Parti”, desde acusada referencia al estadounidense John Cage
(1912-1992).Distribución orquestal estructurada en
formato mediano (dos flautas, piccolo, oboe, tres clarinetes, clarinete
bajo, fagot, trompeta, trombón, timbales, percusiones, arpa, tres
violas, piano, cuatro violines, tres violonchelos y dos contrabajos),
que alcanza un diapasón heterogéneo de seductor timbre.La
OSM abordó la Parte I con planteamiento suntuoso del primer violín en
discontinuidad percutiva y atrayentes oscilaciones instrumentales. Parte
II: Violines y arpa escoltando al piano en clústeres de glosario
circunstancial.Parte III: flauta y arpa en diálogo.
Violines en pasajes quebrados. Arpa en trémolos desafiantes. Flauta
protagonista de fortuitos hilvanes melódicos-rítmicos.Parte
IV: inician las cuerdas en complicidad con flauta y clarinete:
atmósfera de “alucinación atribulada” de pendones miniaturistas.
Fragores de trombones. Irrupción de la flauta Piccolo. Arpa en atrayente
andante. Redobles. El primer violín retoma fragmentos de la Parte I.
Mimbres de fascinante textura.Ovación. Dos salidas de
Prieto. Buen introito de la OSM en la paráfrasis de una composición de
la vanguardia europea de insinuaciones arrobadoras.Continuó
la transmisión con Shostakovich y su “Concierto No. 1 para violín y
orquesta” (Nocturne. Moderato, Scherzo. Allegro, Passacaglia. Andante,
Burlesque. Allegro con brio-Presto), que el debatido músico de San
Petersburgo compone entre 1947 y 1948, pero, por la censura del régimen
soviético, no puede estrenar hasta octubre de 1955 (ya muerto el
camarada Josef Stalin).La orquesta abordó este
emblemático concierto con absoluto dominio interpretativo; el violinista
ruso hizo gala de un prodigioso virtuosismo.I. Nocturne.
(Moderato). Murmullos de violonchelos y contrabajos. Entrada de
Rozhdestvensky en propuesta de una canción de ensimismada configuración.
Nocturno oscilante y calmoso. Maderas y flautas en sutiles apuntes.
Arpa en acuoso silabeo. Regreso del solista en ascendentes vuelcos.
Violonchelos rumorosos.II. Scherzo. (Allegro). Golpes en
el arco: edificación de un corpus rítmico de danza. Contigüidad de
maderas. Tutti que subraya los imputes danzarios. Violín solista que
retoma la cadencia en complicidad con las violas.III.
Passacaglia. (Andante). Inicio de timbales y maderas. Metales en sutiles
fanfarria: marcha de procelosa blandura. Entrada del solista en
nostálgica alocución. Bajamar melódica: intensidades y honduras en un
solo de espléndida energía emocional: Dios visitó el recinto y prodigó
estelas irrepetibles que brotaron de los dedos de Rozhdestvensky. Uno de
los momentos más hermosos de las partituras de Shostakovich.IV.
Burlesca (Allegro con brio-Presto). Cimbrado rítmico. Maderas subrayan
las concordias. Cuerdas cabalgantes. Solista en demostración técnica de
modulación exacta y dinamismo en variadas texturas. Ovación cerrada.
Cuatro salidas del violinista.Encore: “Polka” (1980), del
ruso Alfredo Schnittke (1934-1998), ejecutada con axiomática arenga que
arranca delirantes aplausos. Sasha Rozhdestvensky, dueño absoluto del
recinto. Dios sonreía en los cordajes: el solo del Passacaglia bramaba
en los aposentos.Intermedio. Notimex se acerca al
melómano Hervé Prado -asiduo asistente a estos programas de la OSM-,
quien conmovido expresó: “Después de ese solo del tercer movimiento qué
puedo decir. Tengo la famosa grabación de 1994 con Maxin
Vengerov/Sinfónica de Londres; pero esto que acabo de escuchar es de
verdad extraordinario”.Tercera llamada. Suite de la ópera
“Guerra y paz” (El baile. Fanfarria y Polonesa-Vals-Mazurka,
Intermezzo. Noche de mayo, Finale. Tormenta de nieve-Batalla-Victoria),
de Prokofiev.Leon Tolstoi visto por Prokofiev. Música
redundada en acentos épicos que la OSM elucidó con resolución. Primer
movimiento en solemnes pronunciaciones de las cuerdas; segundo en
interludio de vals aposentado en todos los resquicios armónicos; tercer
capítulo con dibujos subyugantes del arpa; cuarto episodio en destellos
de tenues costuras y brillos románticos.Cuarta
estación-conclusión: “Obertura solemne 1812”, de Chaikovsky. Columpio de
tempestuosa cabalgata orquestal. Violonchelos y violas en una
edificación melódica de hermosa prédica en alternancia con maderas.
Crescendo. Redobles. Fanfarrias. Vocinglerías. Obra que celebra la
derrota de Napoleón en su invasión a Rusia en septiembre de 1812.Lento-Andante-Allegro-Largo-Allegro
Vivace. Repique de campanas en un final triunfal de tempestuoso timbre.
Uno de los grandes momentos de la música occidental. Chaikovsky en
estado puro. La OSM cierra con vigorosa prosodia. Ovación de 10 minutos.¡Bravos!
Cuatro salidas de Prieto, quien reconoce a las secciones de metales y
percusiones. Encore: “Perdón, yo no sabía que ustedes iban a querer
mas”, comenta, entre risas, el director titular. Repetición del Allegro
Vivace.Gala que pone de manifiesto los talantes de una OSM cada vez más desbordada y precisa en el escenario.TJ

Fuente: Internet

Fotografía de perfil de Liz Douret

Liz Douret

Editor de Contenidos

Liz Douret

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